AUGÉ


AUGÉ, M. Los no lugares de la sobremodernidad.


Desarrollé dos comentarios tomando en cuenta los siguientes elementos y a partir de la lectura de Augé:

1er comentario:

La temporalidad: el pasado en el presente, la contemporaneidad / acontecimientos - transformaciones - revoluciones - historia
La espacialidad: el aquí europeo y la colonialidad / el primitivismo del afuera
El otro (la diferencia), el igual, el nosotros. La individualidad y la totalidad

2º comentario:

La sobremodernidad como el positivo que se opone a lo negativo de la postmodernidad; como exceso de acontecimientos en la temporalidad contemporánea; como exceso de especialidad; y como exceso de individualidad, de singularidades.
El no lugar y la política

73 comentarios:

  1. Mariana Perdomo4 nov 2014, 12:01:00

    Comentario Nº1

    En este autor volvemos a encontrar presente lo “occidental”, encontramos El aquí Europeo, en donde antes resultaba ser colonial y hoy se torna subdesarrollado, privilegiando una vez mas a los británicos y a los franceses tal como lo describe el autor, estamos en una era en donde el pasado esta en el presente, en donde las palabras del informante no solo valen las para el presente , sino también para entender nuestro pasado, esto el autor lo ejemplifica muy bien con la siguiente frase “Un viejo que se muere es una biblioteca que se quema”.

    En la sociedad en la que vivimos , esta envuelta en una era de cambios, en una era en donde el deslizamiento de los centros de interés y los constantes cambios de las problemáticas principales han impedido que las disciplinas sean acumulativas, y tengan una continuidad real. Cada vez que finaliza una investigación aparecen como resultado nuevos objetos de estudios, objetos que deben ser estudiados para acercarnos lo más que podamos a la realidad.

    Ahora bien ¿Por qué estudiar a la sociedad, a esa sociedad cambiante?

    El individuo no es mas que una expresión de esa sociedad con la que se identifica, cultura y individualidad son expresiones reciprocas, que se alimentan mutuamente, el autor plantea la posibilidad de dudar de esas identidades que se hacen llamar “absolutas”. Efectivamente existe y siempre existirá ese otro, ese otro social, ese otro exótico que logra definirse al verse en un nosotros, y es justo en este nosotros en donde se comienza a delimitar el lugar, habiendo lugares respectivos para uno y otros.

    Es por lo antes expuesto que la Sociología estudia una totalidad, esa totalidad que he definido como sociedad – individuo, ya que tal como lo expresa Auge, lo social comienza con el individuo, pues como lo mencione antes la representación de este del que hablamos es necesariamente una representación del vínculo social que lo envuelve.




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  2. Mariana Pedomo4 nov 2014, 12:03:00

    Comentario Nº2:

    La sociedad en la que me ha tocado vivir, es una sociedad llena de excesos, estos excesos Auge logra englobarlos en tres grandes grupos: el primero es el exceso de acontecimientos en la temporalidad, el segundo es el exceso de especialidad y por ultimo y no menos importante el exceso de individualidad y de singularidades.

    Ahora bien ¿Por que suceden estos excesos?, tratare de explicarlo desde la interpretación que he logrado hacer del autor.

    Las constantes revoluciones que han sucedido a través del tiempo hay producido acontecimientos por excelencia, crenado una nueva modalidad de la acción histórica que no estaba planeada en el inventario de esa situación, es decir algo que no se esperaba. Esto ha producido que la historia se acelere creando que nuestro pasado se vuelva historia, y que nuestra historia individual pase a pertenecer a la historia en si.

    Este exceso ha logrado que tengamos la necesidad de comprender todo nuestro presente, pero al tratar de comprenderlo nos encontramos con la dificultad de poder otorgarle un sentido al pasado reciente, pero ¿Por qué encontramos dificultad de pensar el tiempo? , esto se debe a todo el exceso, a toda la superabundancia de acontecimientos encontrados en el mundo contemporáneo, y este exceso lo que se convierte en un problema.

    Vivimos en un mundo lleno d excesos, un mundo que no sabemos mirar, es por ello que el autor propone aprender a pensar en un nuevo espacio, a redefinir la espacialidad. El autor define dos tipos de lugares, el lugar en si, es decir el lugar de nacimiento, ese lugar que es constitutivo de la identidad individual, ese lugar en que el individuo vive en la historia, no hace historia como bien lo dice Auge.

    El según tipo son los no lugares, esos que han sido creados para satisfacer la necesidades del intercambio económico, centros construidos por hombres, lugares que no logran integrar a los lugares antiguos, lugares que construyen al hombre y luego lo individualiza, lo separa de la sociedad, creando en el como lo dice Auge, soledad y similitud.

    La sobremodernidad encuentra su representación en estos no lugares, es decir en los centros comerciales, en las autopistas, en los medios de transporte, etc. Ahora bien nos podríamos preguntar ¿Por qué estos lugares y estos no lugares no coexisten?, la respuesta según mi perspectiva seria que el motivo es y será siempre político.

    Ya que estos no lugares permiten lo que el autor denomina “forma posmoderna de alienación”, una forma de atracción, una relación humano- pantalla/cartel, una relación que logra la individualidad solitaria y la meditación no humana, que es esto que ya definí, esa relación con el mundo simbólico, ese mundo que es heredado por el individuo no para obtener conocimiento sino reconocimiento.

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  3. La noción del tiempo, entendido por el esquema tradicional de tres etapas: pasado, presente y futuro, parecen venir en distanciamiento a la linealidad propuesta por la estructura moderna al verse afectada la duración de los tiempos en términos de traslado de los conceptos mutuos, como el pasado en el presente, o el presente en el futuro. Por tanto, categorías que se desarrollaron en las discusiones sobre Renovar la Teoría Crítica y Reinventar la Emancipación Social de De Sousa Santos, se observan en escala al tratar el achicamiento del presente dentro de la aprehensión al futuro o el anclaje al pasado, obstaculizando la comprensión de un presente que transcurre en tiempos distintos a los que ya ocurrieron, por tanto distintos a los que ocurrirán. Así, el autor advierte sobre la evasión a la contemporaneidad y la ilusión a un historicismo que sólo se ha encargado de entender los problemas de lo mismo, ignorando las transformaciones de un presente que no se piensa como contemporáneo sino como una etapa de transición o espera a una nueva fase. De esta manera el autor propone el pensar del tiempo como una complementariedad de espacios que aúnan el pensar de los fenómenos sociales y culturales dentro de un espacio en común pese a su condición de cambio constante; es por tanto relevancia del estudio del hombre y de la producción del saber científico de las relaciones, el conocimiento de la historia y el entendimiento del tiempo como una contemporaneidad finita pero complementaria ubicada en una espacialidad.

    La espacialidad, definida como el destino de un entendimiento de la contemporaneidad por parte del antropólogo (o sociólogo), se conceptualiza en dos fases de desarrollo civilizatorios, en donde el autor propone una organización europea y colonial refiriéndose a un esquema análogo al centro y periferia del sistema mundo de Wallerstein; asimismo, la periferia o lo que componen a la colonialidad es comprendida por la tarea etnológica del centro o europea como la otredad, lo exótico, lo inusual o primitivo del afuera. Este carácter ajeno a lo otro y la intención colonizadora de la ciencia antropológica en cuanto a aprehensión del mundo del otro, a lo diferente a sí misma, ha “exotizado” al ejercicio de la comprensión de la etnología y la importancia de esta, ignorando el potencial de descubrimiento dentro de los objetos propios del “aquí”. Por tanto, se plantea una discusión que abarca el proceder epistemológico del científico en tanto abordar los fenómenos del centro europeo caracterizados por una desintegración de la estructura universal de los lugares y las relaciones que se dan en ellos, poniendo en niveles distintos la interpretación del conocimiento de la totalidad y la individualidad. Todo esto propuesto además por un “quién debe realizar la ciencia” el “otro” sobre el “aquí”, los del “aquí” sobre el “otro” o un ejercicio de reflexión desde dentro de ambas estructuras.

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    1. La sobremodernidad se muestra como transformación del desencantamiento al proyecto moderno en el sentido que en ella misma se expande en una explicación de prolongación de la historia y del futuro explicada en una lógica individual y alejada al pensamiento colectivo debido a la sobre estimulación de los acontecimientos en la contemporaneidad que afectan en una estructura de pensamiento personal, aislando los procederes individuales a una expresión máxima de independencia a los lazos relacionantes con su sociedad y cultura. Los excesos o sobre estimulaciones se comprenden como la consecuencia de revoluciones históricas, producto de la acelerada modernización en regiones industrializadas, teniendo en consideración la consigna progresista del proyecto moderno, pese a una contradicción en su propia estructurada, generando aislamientos masivos de las poblaciones susceptibles a las aceleraciones culturales en territorios del “aquí europeo” o centros industrializados en transición a sociedades homogeneizadas por la comercialización de la vida. Este concepto contiene implicaciones políticas en cuanto a la alteración de un orden social tradicional hacia un ordenamiento orientado al consumo individual y satisfacción de las necesidades personales a través de la sobre estimulación de los sentidos de la población. Por tanto, la distinción entre lugar y no lugar tienen una connotación histórica entendida como el proceso civilizatorio acelerado en las principales ciudades de Europa, y posteriormente a todo el concepto de occidente, en tanto la rápida descentralización del poder, la desconcentración del estado y la propagación de los fenómenos comerciales y financieros que fueron remplazando en cuanto hegemonía al poder, su constitución y distribución dentro de los lugares concretos de las relaciones del hombre. Por tanto, la presencia hegemónica del consumo y la satisfacción de las individualidades por encima de la constitución de lugares.

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  4. 1er comentario:


    Augé describe las actuales disyuntivas en la que elementos de la modernidad han variado y se han transformado en la sobremodernidad, un fenómeno estudiado desde la antropología en primer lugar.

    Uno de aspectos centrales de la sobremodernidad, sería el tiempo, pues este se ha transformado de tal forma que, el pasado no existe –allá a lo lejos- si no en la inmediatez del ahora (presente) los elementos del pasado están en el mismo tiempo actual. El tiempo –describe Augé- y la historia se acelera, , la constante es la abundancia de hechos, un exceso que debe ser rescatado y que necesita llenarse de sentido, ejemplifica el caso de las revoluciones, la rapidez con que surgen o pueden acabar, los sentidos del presente cambian constantemente. La contemporaneidad son a su vez estos hechos actuales en abundancias, que rápidamente pasan a ser pasado.

    El segundo punto que constituye la sobre modernidad es el espacio, categoría que refleja en el mundo contemporáneo, corresponde la apertura de espacios ficticios (imaginarios, como ente abstracto que es) y también a la reducción del espacio, lo que sería más en un mismo lugar, o también, el exceso de espacios, ahora virtuales y llenos de muchos símbolos y significantes en el que todos se reconocen porque yacen dentro de los ‘lugares’. Con respecto al aquí europeo se refiere a un aquí que constituye el “nosotros” (Augé se incluye), el explorado por la antropología positiva y el de los otros, esa otra antropología lejana, que tiende a tener menos reconocimiento, por ser de las zonas coloniales, de las cuales los centros de creación de ciencia positiva consideran primitivas o atrasadas respecto a la ciencia producida en la teoría y de entornos cercanos. Estas consideraciones son muy a pesar, que esta antropología del resto del mundo es realizada en el presente, por ende, que no solamente constituye una interpretación de algo ya interpretado (previamente visto por etnólogos de campo).La tercera es el individuo y el terreno de las singularidades que toman mayor énfasis y en cuanto a la importancia de una individualidad solitaria que construye a partir de sus movimientos su propias historia. Estos tres excesos son la sobre modernidad, en cuanto el espacio con dimensiones más amplias (revoluciones tecnológicas en el mundo contemporáneo) para que dentro de ese tiempo (que caracteriza la historia) surjan mas historias individuales o acontecimientos, ya que esta individualidad se multiplica y con ella, sus acciones.

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    1. 1er comentario:

      Ciertamente lo que Auge expone es una antropología del aquí y el ahora, donde la necesidad de espacio nos invade y se une a nosotros de tal manera, que una vez que nos llega, es imposible separarla.

      El pasado en el presente podemos verlo desde lo cercano y el afuera; esto es, que cuando estamos en un determinado lugar estamos presenciando una serie de cosas, estamos viviendo una situación, y estamos ocupando un determinado lugar; lo cercano lo vivimos desde el momento de nuestra existencia, se vive en el ahora, se vive el presente. El afuera primitivo queda entonces relegado a lo que es la cuestión del otro, y con ello, de la no vivencia, del no momento, del otro pensamiento, y del no lugar (mas no puede decirse que pertenece al pasado, pues tanto lo cercano como el afuera, llevan consigo elementos históricos que los hacen ubicarse en la totalidad y no en la individualidad temporal). Ese otro es indudablemente externo, pero a su vez es interno, en tanto que forma parte de nosotros mismos, es nuestro igual, esta en nuestro pensamiento y sabemos de su existencia.

      Hacemos referencia a los otros en lo social, lo familiar, lo político, lo económico… siempre esta el otro, si bien no compartiendo el mismo lugar, si con nosotros en nuestro pensamiento e influyendo en nuestras acciones. A medida que nos representamos, y que nos representan, estaremos representando a todos aquellos que comparten con nosotros, o mejor aun que nos rodean. Por tanto, nuestras experiencias individuales, los acontecimientos que nos marcan y las transformaciones a las que estamos expuestos, son expresiones de toda una dinámica social que explica nuestra existencia como sujetos doblegados e identificados a través de otros.

      Y esas experiencias, dotadas en cierto modo de sentido (sentido que nosotros mismos le damos), nos llevan no solo a pensar ese sentido como individualizado, sino que actualmente nos impone la necesidad de encontrarle un sentido a las acciones del otro, y con ello del mundo que nos rodea. Es aquí, cuando el autor explicita la “sobremodernidad”.

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    2. Había olvidado colocar aquí y 2do comentario
      El no lugar son todas aquello espacios que carecen de una identidad que no son ‘antropológicos’, lugares que no representan más que significados actuales que no tienen historia, lugares de paso. Se refiere a una concepción que se complementa al sentido de “lugar” que apuesta la antropología de Marcel Mauss donde el lugar se caracteriza por ser un espacio habitable lleno de un sentido, histórico, por tanto simbólico y donde se reconoce un grupo, donde hay identidad.
      La política dentro del no lugar es la perdida de participación respecto a la sociedad civil como figura que encuentra en un espacio de transición , en que no siente identidad alguna. Por otra parte, es la multiplicidad de espacio que se brindan a una misma figura o símbolo que representa estructuras de poder, el lenguaje y la razón metonímica juega en parte la constitución de este no-lugar a pesar que existe como espacio físico es capaz de representar grandes rasgos de cultural, quizás los más eminentes .El no lugar, se incorpora a la concepción de lugar y espacio, no están separados; el espacio con característica de estar en cualquier ‘lugar’ y más aun el exceso de espacio, genera a partir de la sobre modernidad( inclúyase temporalidad e individualidad) el no lugar un espacio político que se inaugura sobre un significante , o sea un lugar, pero que solo simboliza algo mas allí no se hace vida, no se hace historia.

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  5. 2do comentario:

    La sobremodernidad: A esta la define en primera instancia, haciendo uso de la categoría del exceso, para referirse al “tiempo” extra del que disponemos los sujetos sociales y a esa necesidad imperiosa de darle una explicación a nuestro presente. Seguidamente se refiere al “espacio”, como un espacio que se nos presenta y se nos limita, pero que al mismo tiempo se nos amplia o se nos abre (a través de los medios de comunicación, por ejemplo, porque la modalidad puede ser tanto real como imaginaria); el espacio cambia, y con esas modificaciones de los lugares y los “no lugares”, también se transforma ese pensamiento centralizado del que sufren muchos teóricos.

    También hace referencia al “ego” como tercera figura de exceso, en esto llamado “sobremodernidad”. El autor indica que actualmente, las personas suelen creerse un mundo en si mismo, se piensan y se sitúan de forma singular en todos los ordenes, y a raíz de ello es necesario plantearse la cuestión de un análisis del pensamiento humano en cuanto a su identidad y sus relaciones.

    ¿Quiénes pueden vivir el ahora? ¿Quiénes pueden presenciar el afuera, o en su defecto imaginárselo? ¿De que manera se lo imaginan? ¿A que se debe ese pensamiento del aquí y el futuro?

    Trabajar sobre el presente nos permite validar aquello que alguna vez creímos cierto. El ahora es presenciado por todos, el afuera es necesariamente lo que te conduce al ahora, es imaginario y real a su vez y se debe al simple hecho de que no somos seres individuales, no vivimos aislados, nos relacionamos y necesariamente nos movemos en un determinado espacio.

    Auge lo explica desde el punto de vista del lugar antropológico, haciendo énfasis en lo que es la totalidad del hecho social y la tentación que causa, en tanto que este suele ser el hecho total que se percibe por el nativo o “hombre común”. Dejando para el termino de “lugar antropológico” las construcciones concretas y simbólicas del espacio, que no se expresan por si solas, sino mediante aquellos que lo observan y aquellos que lo habitan, en este caso los antropólogos y los nativos.

    Por tanto, el lugar antropológico es histórico, relacional y principalmente geométrico. En el se dan una serie de combinaciones que diferencian el espacio político del económico y así de los demás espacios. “entonces, se ve como, a partir de formas espaciales simples, se cruzan y se combinan la temática individual y la temática colectiva” (Auge; 67).

    En este punto es importante hacer referencia a aquellos lugares que socialmente gozan de mayor importancia que otros, pues existe en el mundo una cierta polarización administrativa y comercial (principalmente), que da muestra de lo que seria la “mercantilización del conocimiento” (categoría que estoy trabajando para el ensayo) expresado en la determinación de los lugares de suprema importancia. Se muestra entonces, que la organización de los lugares, es producto también de una jerarquía (política en muchos casos), ya que cuando designamos un centro, como centro de poder, estamos haciendo uso de nuestras facultades, de nuestro poder, y con ello no solo nos posicionamos a nosotros, sino que posicionamos a los demás.

    Pero ahora, si nos centramos en la explicación que el autor realiza de los lugares y los no lugares, tenemos que la “sobremodernidad” es la principal causante de los no lugares, debido a que los espacios no se conciben de forma antropológica, y por tanto dejan de tener sentido, identidad, función relacional e integradora (todas ellas características de los lugares); pero ambos (tanto el lugar como el no lugar) jamás dejan de tener relación, pues se diferencian el uno del otro y ninguno logra sobreponerse totalmente. Y aquí el ejemplo que el autor da de la autopista, pues si bien no es un lugar en si mismo, si es un “no lugar” que nos conecta con los diferentes lugares a los que queremos llegar, esto sin crear ningún tipo de identidad o de relación en el camino.


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  6. Continuación del 2do comentario:

    De todo esto, tenemos que la “sobremodernidad” se opone, o mas bien se diferencia de la modernidad, en la medida que no es del todo contemporánea, no lo mezcla todo, sino que al contrario lo especifica tanto como pueda, hablar del “no lugar” no implica hablar de algo que no existe (tampoco es algo negativo), al contrario es referirse a algo que existe, pero que no crea ninguna relación social en particular.

    Finalmente, se puede decir que con Auge la cuestión también implica un reconocimiento, un abrir el pensamiento, un plantearse una teoría, una nueva manera de aprehender el conocimiento, pero la perspectiva se enfoca en la redefinición del centro; se trata de repensar sus principios y con ello darle a la historia la importancia que merece en la expresión del espacio, pensar el poder que constituye el orden social, y en si, la vida misma que se desarrolla tanto en los “lugares” como en los “no lugares” (sea esto de forma directa o indirecta) que hoy en día forman parte esencial de nuestra existencia. ¡No podemos pensarnos, sin pensar los lugares que hoy en día y sin darnos cuenta conectan nuestros destinos!


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  7. 1er comentario:
    Marc Augé en su libro Los “no lugares” espacios del anonimato, explica el quehacer tradicional etnológico, propio en la antropología, basado en descripciones e interpretaciones de diferentes grupos sujetos a observación. No obstante, a medida que se va adentrando en el tema, el autor acuña un término el cual determina como sobremodernidad.
    Esta sobremodernidad, de cierta forma, se opone a la visión de la modernidad, en cuanto se considera que la modernidad surge en la contemporaneidad y no toma en cuenta aspectos inmediatos, mientras que la sobremodernidad trasciende en este sentido y abarca el presente como ocurre, inmediato. Asimismo, la sobremodernidad considera lugares que se tornaban aislados o en algunos casos inexistentes los cuales irán rindiendo cuenta de lo que se entiende por sobremodernidad.
    Así pues, destaca tres categorías, que denomina como transformaciones, las cuales se han derivado, de cierta forma, de una visión etnológica de la actualidad, y se fundamentan en el tiempo, el espacio y la individualidad y la totalidad.
    En primer lugar, destaca la realidad de la visión del tiempo como categoría de estudio, el cual se ha delimitado a lo pasado, lo sucedido, a partir de lo que otros dicen (para el caso de la labor del etnólogo) o de lo recopilado documentalmente (en cuanto a la labor del historiador). El tiempo trae con sí lo que el autor denomina un exceso de acontecimientos, lo cual justificado en términos históricos, lo pasado es lo reconocido y es a lo que se le otorga sentido, mientras que el presente, el ahora, ha carecido de este. Por ello, sobre esta idea, de otorgarle sentido al presente, comienza a tomar forma la noción de sobremodernidad que a su vez se caracteriza por el exceso de acontecimientos.
    En segundo lugar, el espacio como categoría abstracta, el cual da origen a otro exceso, el exceso espacial.
    Si bien hay espacios reconocidos, estos espacios conforman los lugares; lugares de acción, lugares de socialización, lugares de ocurrencia con los otros, sin embargo, existen otros espacios que dan cuenta a lo que Augé denomina los no lugares, los cuales, precisamente, son los lugares de la sobremodernidad. Estos parecieran perderse o disolverse en el tiempo, tanto que da la impresión que los mismos no existiesen, pero, su percepción tiene justificación cuando la individualidad,como tercera categoría, surge en ellos; cuando el estar con el otro se convierte en el estar consigo mismo, rodeado de un entorno, el cual no incide directamente en las acciones, sino que el entorno representa un papel de acompañante y ocurre en el presente, un presente inmediato.
    Por ello, en cuanto la idea de la sobremodernidad, los no lugares son los lugares para su desenvolvimiento.

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  8. 1.- El autor usa la antropología como herramienta de investigación de la realidad. Es la antropología que estudia el presente, que estudia al otro, éste es su objeto, es así como se crea la interpretación de la realidad que es lo que se vive, estudia e investiga, es el “ahora”, aquí yace la distinción con los estudios históricos. Sin embargo, existe una constante vinculación entre estos dos, ya que la constitución de todo hecho social tiene una construcción histórica, la antropología lo utiliza éste ultimo como documentación, es decir el pasado se encuentra representado en el presente y es el trabajo de la antropología diferenciar los significados de cada hecho social por medio de la ampliación de categorías conocidas o la búsqueda de nuestros objetos de estudios. En otras palabras, es la importancia de la investigación antropológica la reflexión de la existencia y relevancia de los elementos de la vida social contemporánea, ya que ésta misma se encuentra, el mundo contemporáneo, en diferentes transformaciones. Existen 3:

    El tiempo: se habla de la diferenciación entre el como se ve y como se dispone del tiempo hoy en día. Se establecen y se concentran dentro de las categorías de progreso y su distinción con el pasado.

    El espacio: se habla de un aumento de cambio de escalas espaciales, es decir las construcciones para la aceleración de vinculaciones entre un espacio a otro (transporte, series, imágenes entre otros).

    Individualización: se habla del aumento de la identidad individual por medio del estudio, que sólo reflejan una particularidad de un hecho colectivo.

    El “afuera” con relación con el “aquí” europeo occidental, se representa por medio de la hegemonía y dominación mundial. La exclusión de todo lo que no sea europeo, se presentó en los tiempos coloniales por la separación ideológica (entre muchas otras) entre los continentes y hoy se representa por los países subdesarrollados con los desarrollados, en otros términos la dominación del centro con las periferias. Es la exclusión del otro diferente a ti debido a construcciones de conjuntos de variaciones y diversidad en su construcción social, política, económica y cultural, sin entender que desarrollan una igualdad por medio de cualquier tipo de relacionamiento (ya sea por un sistema, división sexual, política entre otras), lo que conlleva a un “nosotros”, por esa misma relacionalidad.

    Sin embargo, con el sentido de la totalidad, es decir la concepción del hombre como un todo, se quiere ver y limitar la individualidad por la calificación de arcaicos, pero el autor lo expone muy bien al explicar que no es un todo, es una parte de la cultura. La antropología (más específicamente la etnográfica) es la que tiene que rescatar el sentido de la individualidad ya que es el centro de toda construcción social, todo empieza y parte de ahí.

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    1. 2.- La sobre-modernidad como representación del exceso y la sobre abundancia ha creado un cambio en la vida social en cuanto al tiempo, espacio y la individualización, en otras palabras una elevada cantidad de información a la cual se le quiere dar sentido del presente; un aumento en la individualización en las referencias, es decir cada vez se va desarrollando más el contexto particular y las elevadas modificaciones físicas que aumentan los “no lugares”, es decir la perdida del lugar en sí mismo, son las vías de mayor frecuencia de las personas pero con menor significado en ellas porque se encuentran dominadas por intereses económicos y políticos que sólo buscan es la mayor individualidad, que logra la división y dominación de un espacio al otro. Por ende en éste tipo de lugares nacidos y reproducidos por la sobre-modernidad no puede existir el lugar antropológico, es decir la producción del sentido de ese espacio, al referirse al “no lugar” el sentido mismo de su existencia se encuentra limitado por la falta de identificación que expresan, por el tipo de relaciones que se forman y por la falta de historia que en ella se encuentra, domina aquí la “ley de lo propio”. Es en ésta confluencia y transformación que se encuentran en los lugares y los no lugares de la vida social de la contemporaneidad, donde el autor los presenta como un problema de identidad y relación.

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  9. 2do comentario:
    La sobremodernidad intenta superar la visión de la modernidad y la post modernidad mostrando lo que parecía que no se podía mostrar en tanto considera lo que Augé denominó los excesos, de la temporalidad, de la espacialidad y de la individualidad.
    Sucede pues que hay instantes en los que el entorno solo acompaña al individuo en su inmediatez, ocurriendo simultáneamente un conjunto de acontecimientos, los cuales no derivan necesariamente de socializaciones o acciones sociales, pero que están presentes en la vida cotidiana, en el día a día, y el encuentro con lo presente empieza a cobrar sentido y la interacción, sucede con uno mismo, en donde el entorno genera un tipo de colapso, aunque afecte indirectamente las acciones inmediatas.
    Tal como lo señala el autor, en los no lugares (aeropuertos, supermercados, transportes, etc.) se coincide con los otros, pero en otros espacios en donde la individualidad se exacerba y es el individuo quien se acompaña a sí, así como los anuncios, instructivos, imágenes que le rodean, por lo que se convierte en anónimo. No hay quien sepa exactamente de él en los no lugares ya que se desliga de su identidad.
    No obstante, la definición de los no lugares se torna compleja en lo político, ya que se obstaculiza su visión desde esta óptica.

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  10. A lo largo del texto Auge no solo muestra los espacios como lugares y no lugares (sitios de tránsito) sino que nos evidencia una matriz más compleja, dentro de nuestro gran sistema de conocimiento, el hombre a través de sus prácticas comunes (provocadas desde el lenguaje y su cultura) ha construido conceptos que le permiten dar nombre, clasificación y espacio-tiempo a todo lo que le rodea, ya que estos se vuelven parte de su mundo con práctica social por que le otorga validez y legitimidad.
    Así transcurren días, meses, años de manera repetitiva; pero ¿cómo establecer un espacio y configurarlo como lugar o no lugar? pues es aquí en donde interactúan y convergen otras categorías como el pasado-presente ya que no puede existir un presente sino se considera lo que hubo antes(no se podría configurar un presente sin tener una base lingüística, de parentesco, organización y cultura que están inmersas en el pasado-historia, aunque luego las mismas puedan modificarse por algún salto o cambio en la civilización);también debemos considerar los papeles y/o acciones que se desarrollan en este tiempo (pasado y presente), es decir, las actividades, hechos, situaciones que produzcan pequeñas modificaciones o verdaderas revoluciones a nivel de paradigmas, ciencia y comportamientos en el tejido social.
    Estos cambios también dependerán desde el punto de vista del cual se observen, ya que como todo suceso debemos considerar el yo (como protagonista de la acción), el otro (el distante, como sujeto que se encuentra desde el afuera), la igualdad (como relaciones de equidad y igualdad de participación-acción entre personas o grupos) y la socialización a nivel privado o colectivo.
    Todas estas categorizaciones nos permitirán definir los no lugares y lugares a través de los cuales el hombre crea, realiza y/o descompone su práctica aún desconociendo estas categorías y de los factores de poder y mercado que pueden direccionar su transitar entre los espacios.

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  11. 2do Comentario
    La sobremodernidad se ha convertido en un medio generador de cambios mas allá de una especificidad de tiempo; crea espacios y realidades que complementen el pasado y/o historia, las dinámicas diarias y el interactuar entre lo privado y público, siendo los últimos complementados con el papel individual del hombre.

    Citando a Auge “La sobremodernidad (que procede simultáneamente de las tres figuras del exceso que son la superabundancia de acontecimientos, la superabundancia espacial y la individualización de las referencias) encuentra naturalmente su expresión completa en los no lugares. Por éstos, al contrario, transitan palabras e imágenes que reencuentran su raíz en los lugares todavía diversos donde los hombres tratan de construir una parte de su vida cotidiana “(Pp112)

    Lo que nos indica el autor es que la sobremodernidad requiere de mayores categorías y de los no lugares para poder conectar y/o enlazar las dinámicas y actividades de los individuos junto con las imágenes y sucesos que como dice Walter Martínez están en pleno desarrollo.
    Categorías que deben ser mas especificas, profundas y hasta complejas y que van de la mano no solo con detalles (mas características, particiones, componentes) sino con la intención política y hasta comercial (la mayoría de los no lugares son sitios e transito y consumo como supermercados, calles, aeropuertos entre otros).

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  12. 1er Comentario
    A partir de la lectura del texto de Augé, se puede resaltar la preocupación que plantea el autor con respecto a la metodología utilizada por la antropología contemporánea (años 80) la cual, a su parecer, no se adapta a las necesidades de la realidad que se vive para ese momento.

    En primer lugar Augé plantea la necesidad de adecuar las características del método antropológico pues el mismo está sustentado en categorías que responden a una concepción moderna de las ciencias positivas, en la que se considera como objeto de estudio al otro, aquel diferente/exótico respecto a un nosotros europeo/occidental que por supuesto se cree y se siente superior con respecto al otro primitivo. Por supuesto eso da cuenta de la lógica eurocentrista en la que Europa se ubica en el centro del mundo y el resto de las regiones son la periferia, reductos del antiguo sistema colonial; en la que bajo la idea del progreso, los países europeos son del primer mundo y el resto son tercermundista; en la que Europa siempre está a la vanguardia del desarrollo (social, tecnológico, etc) mientras que el resto son países subdesarrollados; en la que el hombre europeo es más inteligente y por ende está por encima del otro primitivo al cual quiere estudiar.

    En segundo lugar Augé llama la atención a los antropólogos de su época a considerar el acelerado ritmo de la historia moderna contemporánea, esto debido al cambio en nuestra percepción del tiempo, en la que los hechos y los acontecimientos su suceden casi de manera inmediata unos sobre otros, sin dar tiempo a que exista un pasado, sino que el presente al mismo momento que va presentándose de inmediato se convierte en pasado y en historia, por lo que puede decirse que la historia ya no son los hechos pasados sino que la historia es el devenir de los hechos que suceden día a día.

    En este sentido, Augé plantea que gracias a las tecnologías y la interconexión global que existe, todos estamos sobrecargados de información y acontecimientos que ni siquiera somos capaces de concientizar y procesar, sino que simplemente nos abruman y en nuestro afán de darle sentido a toda esta información que se nos presenta nos vemos superados por la superabundancia de acontecimientos, que es lo que Augé define como una situación de "sobremodernidad", la cual se caracteriza por el exceso.
    Precisamente por este exceso de acontecimientos que nos colapsan el presente es que surge nuestra incapacidad de darle un sentido a nuestro mundo, por lo que el pasado y la historia pierden nuestra atención, y toso nuestro interés se presta para enfocarnos únicamente en el presente, para tratar de encontrar una respuesta que atienda a la promesa no cumplidad de la modernidad, la idea del progreso.

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  13. Empezaré con el 2do comentario:
    La sobremodernidad, según Augé, es la visión un tanto optimista de encarar la modernidad, haciendo contraste claro con la decepción en la que se plantea el pensamiento posmoderno, al no encontrar soluciones a los problemas modernos, e incluso copiando patrones de las épocas teocéntricas, sustituyéndolo por la ciencia.
    Pero para el autor, la sobremodernidad pasa por tres “figuras de exceso” en dónde, para mi entender, se tratan de tres ópticas erradas por el pensamiento moderno y posmoderno para encarar los problemas que sugiere la modernidad como tal. El primer exceso es referido al tiempo, y como el pensamiento posmoderno de “el tiempo pasa rápido” no permite un claro análisis de los hechos históricos que se nos presentan en la actualidad. El autor plantea que la manera propuesta por la sobremodernidad es la de aprovechar, de manera abundante, el exceso de acontecimientos históricos y analizarlos a partir de su presente, indagando profundamente.
    El segundo exceso expuesto por Augé es el referido al espacio. El mundo es cada vez más accesible de maneras muy diversas, porque además de ser accesible por los sistemas de transporte, también lo es con la tecnología, al poder ir a lugares a veces sin moverse del hogar. Esto podría implicar, para el posmodernismo, escenarios imaginarios e imaginados, con características dados por terceros para hacer creer que el espacio propuesto es “ideal” (el autor hace una precisa ejemplificación con las series televisivas estadounidenses), lo que significaría, en principio, un engaño. A aquellos espacios de transición entre otros lugares y que tienen como finalidad recrear otro sitio, bajo cualquier pretexto, es lo que Augé conceptualiza como los “no lugares”. Para el autor, la manera de combatir este exceso es el hecho de repensar el mundo en el que vivimos, aprendiendo a vivir en nuestros lugares y los no lugares, para poder pensar en una transformación (pensamiento reflexivo que recuerda a De Sousa en el texto anterior)
    El último exceso descrito por Augé es el correspondiente al ego, al exceso de individualidades. Y se puede analizar con el hecho de que cada individuo no solo adopta para sí cada ley, norma o estatuto, sino que, al apropiarse, la adapta y la ajusta a su propia manera de vivir, desechando lo que no le conviene. Según el pensamiento occidental, parafraseando al autor, cada individuo crea un mundo particular, auspiciado por un aparato comunicacional que fomenta el valor único del individuo, pero que lo aísla del entorno humano y natural. El autor plantea que, para poder sobrellevar el exceso, es necesario pensar primero en el objeto y luego en el método de investigación. Es analizar al individuo previo a cualquier estudio, y no contribuir al individualismo.
    Lo planteado por Augé en el caso de los tres excesos y la sobremodernidad es buscar expandir la racionalidad de no ser una frustración (en lo que se ha vuelto la posmodernidad) y entenderla como una posibilidad amplia pero cercana, al alcance de la sociedad misma, para procurar transformaciones importantes en el mundo en el que vivimos.
    Luis Eduardo Evaristo.

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  14. Primer comentario:

    Augé en un punto de su obra, nos señala que el exceso de acontecimientos (en los que están presentes las revoluciones y transformaciones en la sociedad) genera constantemente “nueva historia”, por lo que la historia deja de ser algo lejano y se convierte en algo cercano. Ya no hay una gran distancia entre el pasado y el presente, así como entre el presente y el futuro; vivimos actualmente como diría Augé una triple aceleración constante que son los tres excesos que produce lo que se conoce como sobremodernidad.

    Por otra parte, cuando el continente europeo coloniza a diferentes países de los demás continentes, en la mayoría de los casos no solo tienen como objetivo apoderarse de las tierras, también forma parte de sus objetivos instaurar en los mismo su ideología, sus costumbres, creencias, conocimientos y demás. Al mismo tiempo el continente europeo se transforma en el tope, en una potencia a nivel global, y designa lo que es válido por ejemplo en cuanto a los conocimientos, dejando a los que no los reconocen ni se identifican con ellos como primitivos, los de afuera, los que son ajenos a ellos. Por lo que nace la visión del otro, del que es diferente, y el individuo en base a esto comienza a relacionarse con los que se logra identificar, así como aquellos con quienes comparten sus mismos ideales y pensamientos, identificándose ambos como iguales y posteriormente transformándose en una comunidad o sociedad, es decir, un nosotros. Sin embargo, el hecho de que exista un nosotros no quiere decir que el ser humano no puede individualizarse, el mismo por la sobremodernidad se ha individualizado excesivamente y ha dejado por un lado de ser una totalidad.

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    1. Segundo comentario:

      El sistema Capitalista como parte esencial de la postmodernidad, infiere en la sociedad constantemente a través de los medios de comunicación como también por la misma reproducción del sistema que genera la sociedad. Dicho sistema está sumamente arraigado a la mayor parte de la sociedad por lo que repercute en el pensamiento de la misma, diciéndole que lo mejor y lo bueno se obtiene con dinero, y se obtiene dinero a través del trabajo, o mejor dicho por su alienación. Esta Alienación del hombre posteriormente permitirá el desarrollo del Sistema Capitalista y este a su vez dará surgimiento a lo que conocemos como sobremodernidad.

      La sobremodernidad es un fenómeno social que proviene (como lo describe Augé) específicamente de los excesos que vive la sociedad actualmente por efecto de la postmodernización y el sistema capitalista. Dicho fenómeno dará origen a la creación de numerosos acontecimientos, individualismo en el ser, lugares y no lugares en la actualidad, conocidos también como los tres excesos: la superabundancia de acontecimientos, la individualización de las referencias y la superabundancia espacial.

      La superabundancia de acontecimientos, refiere al hecho de que la sociedad actualmente avanza y se desarrolla sin detenerse conllevando una mayor producción de acontecimientos de diferentes clases en la misma. Por lo que el pasado ya no es algo “lejano” sino un elemento que está muy cerca del presente ya que siempre hay un nuevo acontecimiento.

      La superabundancia espacial surge también del continuo “progreso” del hombre, y da lugar a numerosas creaciones tanto en el sentido material como en el sentido intelectual. A nivel material trae la creación de múltiples espacios que tienen diferentes finalidades, entre una de ellas podemos mencionar la de favorecer el desarrollo del sistema capitalista por lo que toma también un sentido político, por ejemplo la creación de espacios de comercio, carreteras, aeropuertos, transporte público, etc... Dichos lugares presentan un carácter político, a su vez que son lo que denomina Auge no lugares. El no lugar es un espacio que presenta ausencia de lugar porque los individuos no pueden identificarse con él, además de que carece de un carácter histórico y relacional, ya que solo son lugares transitorios y en constante cambio.

      Por otro lado a nivel intelectual o psicológico crea el exceso de individualismo, ya que la sociedad en pro del sistema capitalista (y por efectos de la postmodernidad) se ha vuelto competitiva, por lo que el ser humano aprende a competir con los otros para la obtención de futuros beneficios como el reconocimiento del otro, beneficios económicos, etc, olvidándose del otro como ser humano.

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  16. Katherine Ferreira5 nov 2014, 22:26:00

    El tema de la temporalidad en Augé, igual que en todo su planteamiento sobremoderno se trata de excesos. Si bien coincide con De Sousa en la extensión del presente y el ahora, plantea que el la manera en la que se extiende el presente en la modernidad es quizá artificial y sin sentido, en busca del reconocimiento y de aumentar el ego por el exceso de individualidad, el presenta se convierte en pasado en poco tiempo, muchas veces en segundos como puede pasar en algunas redes sociales como Twitter, por eso se ve afectado incluso la noción de historia. El presente se convierte en historia cada vez más rápido y por ende esa supuesta extensión del presente se vuelve artificial. El exceso de información del ahora nos lleva a que el presente disminuya, no que se ensanche como parece. En cuento al aquí europeo y la colonialidad, pienso que coincide con los otros autores consultados y se relaciona directamente con el conflicto Centro- Periferia, Norte-Sur, etc, pero Augé lo lleva incluso a una perspectiva más local, donde da el en la propia Francia de como las zonas cercanas a los centros representativos e institucionales, “El Centro” gozan de ciertos privilegios como el transporte, los servicios, entre otros, mientras que a las afueras del centro hay un aire de retraso, primitivismo, exclusión y eso es parte de la crítica a la modernidad; las ciudades compactas, donde todo era distribuido en un centro donde se ponían en exhibición las instituciones representativas no consideró el posible crecimiento de la ciudad y el problema que esto podría traer.

    Con los problemas de exceso de espacialidad, individualidad y temporalidad descritos en la sobremodernidad es posible divisar con claridad esos espacios que el autor denomina como no lugares. Son estos espacios que son meramente transitorios, aunque muchas veces no parezca, lugares que carecen de historia porque pasan muchas cosas y a la vez no pasa nada, no permiten establecer conexiones con otros, ni sentimentales ni fraternas y en estos lugares los ciudadanos pierden su capacidad de ejercer sus capacidades políticas; se convierten en un número, en parte de una masa vacía que transita junta, quizá con un destino en común, pero sin capacidad de formar lazos afectivos con el otro.

    En cuanto a La sobremodernidad como el positivo que se opone a lo negativo de la postmodernidad se puede asociar directamente con la idea de revolución. Si bien pareciera que todo este exceso de todos los aspectos de nuestras vidas nos podrían llevar al fatalismo y el nihilismo, Augé encuentra lo positivo de esto, de esta nueva forma de agrapación no colectiva, con abundancia de información, espacio y tiempo podría surgir esa nueva forma de ver el mundo, quizá ese nuevo pensamiento del que hablaba Boaventura que finalmente llevará a la verdadera revolución del pensamiento, de la estructura desde sus cimientos .

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  17. 2do Comentario.

    Ante el inminente y constatable fracaso de la modernidad, cuyo proyecto político, económico y social no alcanza a cumplir la promesa de progreso para la humanidad, la postmodernidad plantea durante todo el siglo XX una fuerte crítica que si bien en principio parecía indicar que cambiaría el rumbo de la historia, poco a poco se fue diluyendo hasta convertirse en eso, una simple crítica que no propone soluciones ni aporta nuevas ideas y teorías ante los problemas de la sociedad. Por supuesto esta falta de resultados le da una connotación negativa a todo lo relacionado con la postmodernidad y crea en todos una sensación de desanimo, a lo cual se va a oponer la sobremodernidad, si se quiere como el opuesto positivo, en la que la idea del progreso no es negativa, pues todos están enfocados en encontrar un sentido a los hechos del presente sin pensar en el pasado y la historia, por lo que la dificultad se presenta en la incapacidad de otorgarle un sentido a las cosas, un sentido al presente.

    Esta dificultad se presenta por el rasgo distintivo de la sobremodernidad, que es el exceso; exceso de tiempo, exceso de espacio y exceso de individualidad, tal y como plantea Augé.

    El exceso de tiempo hace referencia al convulsionado entorno en el que nos desenvolvemos, a la interconexión mundial producto de la globalización, gracias a la cual podemos ser testigos y partícipes de una gran cantidad de acontecimientos de manera simultánea, presentándose la situación que este exceso de acontecimientos nos abruman y somos incapaces de encontrar el tiempo y otorgarle el sentido necesario para poder aprehender y comprender el presente en su totalidad. Por ello en la sobremodernidad, el tiempo se nos va buscándole el sentido a los hechos, siendo el caso que actuamos, respondemos y pensamos ante las circunstancias sin sentido alguno, puesto que la abundancia nos abruma.

    El exceso de espacio es una gran paradoja que plantea Augé, ya que hace referencia a la posibilidad de estar en pocas horas entre un continente y otro gracias a los avances tecnológicos en dispositivos y medios de transporte, lo que "achica" el planeta, "acorta" las distancias, sin embargo, nunca vamos a conocer nuevos lugares, sino que nos conformamos con reconocer la idea o los símbolos característicos de tal o cual zona, con lo que dejamos de verdaderamente conocer un espacio geográfico y por el contrario nos quedamos con la representación que nos formamos del imaginario colectivo. Así pues, decimos que conocemos Venezuela pues hemos visto 3 lugares representativos y nos hacemos una idea de como es el resto en base a este ejercicio de imaginación, producto precisamente del exceso de información que recibimos a diario a través de los distintos medios masivos que nos "venden" una idea de un universo simbólico, con sus respectivos significados y significantes.

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  18. 2do Comentario (continuación)

    En cuanto al exceso de ego de las individualidades, Augé plantea que en la sobremodernidad los individuos se creen los dueños no solo de su historia, sino de la historia completa del mundo; todos creen que el mundo gira en función de ellos y por lo tanto son libres de hacer, vivir e interpretar el mundo a su manera, las leyes y normas las asumen como si fueran solo para ellos y por eso pueden cumplirlas según les parezca. No solo los mass media venden la idea de que cada quien le otorga un sentido a lo que hace resultando tan importante como para convertir sus actos en hechos históricos, sino que adicionalmente el discurso político basado en la defensa y preponderancia de las libertades individuales viene a reforzar esta idea. Sin embargo este discurso que apunta a las libertades individuales, suele dar pie a la constitución de grupos y singularidades en la que los individuos se convierten en "uno más del montón", reivindicando distintas causas y distintas singularidades que paradójicamente, desindividualizan y por el contrario homogeinizan a todos los individuos.

    Y a propósito de la "desindividualización" es propicio hablar de los no lugares, definidos por Augé como "las instalaciones necesarias para la circulación acelerada de personas y bienes (vías rápidas, empalmes de rutas, aeropuertos) como los medios de transporte mismos o los grandes centros comerciales, o también los campos de tránsito prolongado donde se estacionan los refugiados del planeta" (Pag. 41). Relaciono los no lugares definidos por Augé con el término desindividualizar, porque en todos éstos, las personas se desprenden de su carácter individual para convertirse en un número de pasaporte, en un boarding pass de avión, en un ticket de metro; deshumanizándose para convertirse en una gran masa que se mueve a un ritmo que no comprende y al que por supuesto es imposible encontrarle un sentido.

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  19. María López, sale de su casa, pensando en que a las 8 de la noche debe tomar un avión, esperando que todo esté listo, sobretodo tratando de que no se le olvide el pasaporte. Se dirige a entrar al metro de caracas, debe presentar un examen antes de partir, solo eso lleva en su cabeza, hasta que este no lugar se convierte en un lugar, porque hay retraso, María va tarde así que debe dejar de ser ella y empujar para poder entrar, todos hablan como si se conocieran del mal funcionamiento del metro. María va pensando en su examen, en su pasaporte, en cómo será el nuevo lugar. Para completar se monta una de esas personas que venden en el metro, que se convertirían ¿en no personas? Apenas escucha la voz del vendedor ya María sabe de quién se trata pues lo ha escuchado antes. Además para sumar, María no sabe hacia dónde ver porque el hombre que lleva al frente no deja de mirarla, eso la incómoda. En la tarde ya camino al aeropuerto, María quisiera pararse en sitios de la carretera que llaman su atención, quizás para tomarse una foto. María que cuando no tiene nada que hacer, hace como el resto de la población y observa su teléfono, su cara se entristece al ver que tiene casi una semana de no saber ni de sus mejores amigas, cada una está en un lugar muy lejano y seguramente no han podido escribir cumpliendo su cotidianidad. Aprovecha entonces para enviar un tweet y un estado de Facebook, donde informa de su partida, en instantes empieza a recibir notificaciones por esto, de gente que tiene mucho tiempo sin saber y esto la alegra un poco, ver que no se pierde el contacto. Recuerda algo que le paso en el día, cuando caminaba por la Esquina El Muerto, y un guía le contaba a un turista, que el nombre se debía porque en esa esquina en la época de liberales y conservadores, una vez un soldado habia dejado tirado a un muerto en la esquina. También va pensando, en las mil veces que le han dicho en otros sitios, que no habla como venezolana, que si son las mujeres más bellas del mundo, que le cante el alma llanera, que como esta Chávez. Pero se le va haciendo tarde, así que lo único que quiere es llegar. Cuando llega, se encuentra con Enrique, María se enfurece un poco porque este va con short de playa, y alpargatas, le dice: te dije que no te vineras así y él sonríe; vamos como investigadores no pasara nada le responde. María se incomoda porque siente que todos los ven, su amigo no solo va vestido de manera inapropiada de por si llama la atención porque tiene las orejas expandidas muy grandes y lleva hueso en ellas, además de que todos sus tatuajes son como de tipo indígena tribales, signos, y también lleva una expansión en su boca; sin contar que en su cabello sobresale una rasta que al final lleva cuero y un diente de jabalí. Enrique le dice, llegue a Suiza así, no pasa nada, me preguntaban si era de alguna etnia indígena, todos quieren venir a América a ver a los indígenas, algunos antropólogos no entienden que hay antropología en las ciudades, me va cansando esto, dígame los que se creen lo del primer mundo, y cuando me veían decían viste en América aun andan en taparrabos, simplemente no entienden nada. María quisiera prestarle más atención a su amigo, pero sabe que es tarde y deben ir al control de vuelo, cuando llegan aquí, entregan sus pasaportes, a un hombre que tiene que ser amable a juro, que no deja de mirar a Enrique, y les dice que por el didgeridoo que lleva debe pagar más, porque es solo un equipaje por persona. Después de 20 min de pagar el encargo, y decirle que a las 6:10 deben estar por la puerta de migración, María y Enrique salen ilesos de su primer paso burocrático para llegar a otro pais.

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  20. Ver la sobremodernidad como la vida urbana actual, donde sucede todo tan rápidamente que es difícil creerlo, la manera en como la tecnología ha avanzado de 20 años para acá. Las múltiples actividades a las que se enfrenta el hombre, la rapidez del tiempo. El que también por la tecnología todo se pueda saber instantáneamente, y distancias remotas las podamos conocer desde cualquier parte del mundo. Aunque para la sobremodernidad, el individuo es un todo en sí mismo. El estado busca a través de los no lugares tener control de sus habitantes.

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  21. 1er comentario:

    Esta obra de Marc Augé inicia con una postura que identificará el desenlace de sus planteamientos acerca de la sobremodernidad, se trata acerca del “aquí y el ahora” que resulta una concepción espacio-temporal. Dentro del aquí y el ahora, cobra importancia un elemento capaz de transcurrir en estas líneas transversales, se trata acerca de la individualidad, único ente capaz de estar en un momento y tiempo determinado, veamos cómo se concreta esta abstracción: a pesar de que el análisis de Augé está dirigido dentro de unas disciplina antropológica, una metodología etnográfica y un tiempo (1992) algo alejado de la actualidad. Tenemos que son de rescatar el tema del tiempo y del espacio en los días presentes: en primera instancia el tiempo, que corresponde al ahora, como sostiene el autor, se ha perpetuado en el espacio, es decir, estamos en presencia de un presente, dentro una contemporaneidad, muy amplio, bombardeado por muchos acontecimientos, en una lucha del hoy por el hoy. Esta realidad puede verse refleja en la cantidad de información transmitida por los medios de comunicación -prensa y televisión- en donde cada día hay tanta información, la cual no se piensa a la rapidez necesaria, para que al día siguiente otra nueva informacion este presente en el periódico matutino.Lo que se deja de lado, es que no estamos agotando todos los acontecimientos en un sólo día, y por el contrario los dejamos de lado para lo que vendrán al día siguiente, ignorando que estos no han muerto y siguen influenciado en la vida que llevamos. Estos acontecimientos que se desbordan dan lugar a un “exceso” de presente, en donde el sentido se va escurriendo debido a que todo trascurre tan rápido y a la vez , que hay poco chance de pensar con detención cada cosa, se va desvaneciendo poco a poco la significación y simbología a falta de pensarse.

    Es así como se vive en un ahora desbordante que como plantea el autor a pesar de que parece ser lo único que existe es perseguido por una historia que le pisa los talones. Una historia repleta de revoluciones, de constantes cambios y trasformaciones que dan origen al presente inmediato, pero que parece sustituirse a nivel de importancia con la ampliación de lo contemporáneo, en este escenario comenzamos a oír distinta frases como: ¡hay que vivir el hoy por el hoy!, ¡no se puede vivir en el pasado!. En conclusión tomando en cuenta a Boaventura, comenzamos a contraer el futuro y ampliar el presente, cabe preguntarse si esto ¿realmente es lo ideal? o ¿si lo estamos conllevando de la mejor manera?

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    1. Dentro de este entorno nos conseguimos con un “aquí” que demarca el espacio en donde se vienen entretejiendo todos estos acontecimientos, los cuales se manifiestan en la concepción de un "lugar", que se distingue entre;el centro que es lo europeo y la periferia que es el otro. En este momento ver la colonialidad como el proceso de sumergirse en la periferia para transmitir las características dominantes del centro, la periferia como representación del centro, obviando los elementos culturales que la hacen única y llena de riquezas -intelectuales, de pensamiento y experiencia-. Dentro de esta misma idea, y en el planteamiento antropológico este lugar distingue entre lo primitivo, casi siempre atrasado, como algo perteneciente al afuera, el exterior de un centro ( un adentro) europeo o nórdico. A la vez el lugar, manifestación del espacio se encuentra fuertemente vinculado a la individualidad que se nombro al principio. Este individuo que se manifiesta en la “otredad”. Dentro del planteamiento de Augé se expresa en tres instancias: el "otro" reflejado en un yo muy intimo, que se muestra en en la figura de un “nosotros” , en contra parte existe una instancia de un "otro" que pertenece al afuera, a una concepción de mundo completamente ajena a la individualidad, se trata de un “ellos” y, por último un “yo” completamente individualista capaz de ante ponerse al mundo, considerando que este gira en torno a él,- en una postura antropocéntrica- un exceso de ego que se cree totalidad, capaz de recrearse dentro de la historia hasta el momento de concebir que su actuación es determinante en la composición de la historia misma. En definitiva nos encontramos en un lugar -espacio- repleto de muchos yo, con algunos otros, siendo víctimas o alimentando un sistema que nos desborda de acontecimientos.

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  22. 2do comentario:

    Como se ha relucido en el comentario anterior, existe la frecuencia de ciertos excesos en los tiempos actuales: excesos de acontecimientos que no podemos procesar a la vez, excesos de individualidad, en donde el yo pareciera lo único que posee sentido, y exceso de espacios, ¡tantos espacios ajenos al “lugar antropológico” Augé describe a estos como no lugares. Sucede que cada vez estamos más cerca los unos de los otros, mediante la globalización y los medios de comunicación, nos acercamos, y en ese acercamiento creamos puntos de transición que el autor describe como “no lugares”, ambientes como terminales, aeropuerto, buses, paradas, supermercados, centros comerciales, todos son excesos de espacios en donde confluimos diariamente, pero con la peculiaridad de que no nos percatamos de la presencia del “otro”. En la idea de sobremodernidad, no sólo hay exceso de acontecimientos que se realizan en un exceso de lugares, si no, que existe un exceso de individualismo, que conlleva a ignorar las presencia de los otros, que al igual que no nosotros están presentes en este espacio. En vez de estar más cerca nos retardamos y distanciamos en los espacios sin historia, y por ende sin identidad, en donde no se toman en cuenta las simbologías y significaciones de los actos, y pasamos como un número más.

    Los no lugares sólo coexisten en el presente, no hay pasado realizable en ellos, no hay historia construida, sólo existe el momento actual y la usual estadía en él. En la definición del lugar antropológico, Augé detalla 3 elementos claves: la construcción de una historia, de una identidad y a la vez la confluencia de elementos simbólicos determinante de la cultura que abundan en las relaciones entre la gente. Estos no lugares están ajenos de estas cualidades, sin embargo no son opuestos, el autor enfatiza que son dimensiones de una realidad, y es importante denotar que cada vez pasamos más tiempo en estos no lugares. El boom de la nueva era son las redes de comunicaciones-redes sociales-, que si bien en algunos casos cumplen su objetivo ultimo – en teoría- mantener un intercambio entre personas un tanto alejada, en los tiempos contemporáneos se ha desvirtuado mucho, convirtiéndose en no lugares, los cuales me atrevería a decir que manifiestan una nueva forma de identidad cultural y personal: la de resaltar para tener mayor reconocimiento. En muchos casos estas redes sirven para crear identidades falsas, en donde recreamos lo que queremos ser para ser más reconocidos, admirados o seguidos. Las redes de comunicación, paradójicamente nos incomunican cada vez más.

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    1. Los no lugares por lo demás se vuelven apolíticos, es decir, abandonamos nuestra condición de ciudadano al pertenecer a un espacio, que no posee confluencia de los unos con los otros, se pierde la participación, porque no existe el reconocimiento por el otro, ¡sólo estoy yo, esperando que mi bus llegue para llegar a la escuela!.. Es por eso que el autor señala que “los no lugares, son espacios de anonimatos”, nadie sabe quiénes son los unos y otros, sólo están ellos, contando como un simple número, como unas ciertas estadísticas. De esta manera la sobremodernidad con todos sus excesos se presenta en figura de los positivo ante el escenario negro que plantea la posmodernidad, si bien la modernidad ha entrado en crisis y se encuentran fracasados los planteamientos políticos e ideológicos que la hicieron surgir, la sobremodernidad es una ventana a un nuevo sol después de la tormenta en donde somos capaz de pensar a la modernidad en otra perspectiva, identificar otros elementos – en forma de excesos- y quien quita que nuevas maneras para reinventarnos ante el panorama, quizá sea momento de enfatizar estos no lugares en donde la gente pasa el mayor tiempo de su vida, y no obstante pensar en mecanismos, que permitan que el yo, sea capaz de percatarse que el otro, al igual que él pasa por diversos inconvenientes y pesares, tiene alegrías y tristezas y que juntos, las soluciones a los problemas que atañen sus mismas vidas, están mas cerca.

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  23. 1er comentario.

    La lectura de Augé se desenvuelve principalmente a partir del terreno de la antropología y de la etnología; explicando además los tipos de antropología existentes. Una, que corresponde a la antropología del aquí, donde sus bases teóricas están fundamentadas en Europa colonialista, y otra que corresponde al afuera, a lo “otro” la cual se diferencia del “aquí”, del “nosotros”, es decir de antropología de Europa la cual solo se concentra en analizar lo cercano, es decir, su propio entorno, generando que lo otro, la periferia, y el resto del mundo, sea algo totalmente distante o extraño.

    Conjuntamente se tiene, que en el transcurso del tiempo la humanidad ha presentado constantemente transformaciones y acontecimientos los cuales modifican a las sociedades y todo lo que ella engloba, incluyendo a los seres sociales que en ellas se encuentran. Es por esto que Augé cuestiona si realmente determinados aspectos de la vida social contemporánea tales como, instituciones, hechos, modos de reunión, etc., pueden ser juzgados desde el punto de vista antropológico, es decir, puedan ser parte de la investigación antropológica, ya que todo esto cumple un papel fundamental en la vida social de la humanidad. Es entonces aquí, donde Augé alude a una antropología de la sobremodernidad de manera de comprender este espacio contemporáneo y moderno pues sus contradicciones ofrecen un campo de observación y un objeto de estudio para la investigación antropológica, ya que se debe aprender a pensar el espacio, y no solamente las relaciones inscritas en ella, se debe dar un paso más allá.

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    1. 2do Comentario:

      Si bien, la sobremodernidad se define como “el conjunto de identidades e individualidades propias de la globalización”; está llena lugares donde no se establecen contactos con los individuos ni ningún tipo de interacción social. Estos, son los denominados por Augé “no lugares”, los cuales no son en sí lugares antropológicos, pero son instalaciones necesarias para la circulación, producidos por la sobremodernidad. Estos corresponden a las vías aéreas, ferroviarias, autopistas, aeropuertos, cadenas hoteleras, etc. La frecuentación hacia dichos lugares provocan la presencia de individualidad y soledad en el individuo que se encuentra involucrado en este universo globalizador en que el diariamente participamos, pues este espacio está mediatizado por un sinfín de no lugares los cuales son los más visitados por nosotros, como resultado de la vida social industrial, comercial y económica en la que estamos inmersos.

      Esta sobremodernidad se caracteriza además por producir excesos, los cuales están relacionados con el tiempo, el espacio, y el ego. La superabundancia de tiempo como lo establece Augé, se refiere como bien lo dice la palabra, a la abundancia, al exceso de tiempo y de acontecimientos los cuales se multiplican por la aceleración de la historia en la vida contemporánea del individuo, pues no salimos de un acontecimiento para involucrarnos en otro, lo que provoca una dificultad a la hora de entender el presente, que el algún momento se convertirá en pasado reciente. En relación con el exceso de espacio, se manifiesta por su parte en la aceleración de los medios te transporte, cambios de escala, provocando modificaciones en el espacio y además la reproducción de los “no lugares” en sociedades contemporáneas, provocando que se acorte el espacio y aumente cada vez más espacios individuales. Por su parte, el último exceso está relacionado con el exceso del ego, de la individualidad donde sólo importa los intereses propios del individuo generando el aislamiento personal, pues los acontecimientos los concebimos como propios y únicos en nuestra vida.

      Todos estos excesos sin embargo, son caracterizaciones que describen al mundo actual y a la forma posmoderna de alineación que en ella se desarrolla. Estas deben ser tomados en cuenta a la hora de ejercer la antropología e igual forma la sociología, pues si se van a estudiar las representaciones de la vida social, es necesario tener en cuenta como ya lo mencione anteriormente, conocer el espacio en el cual nos encontramos y del cual surgen las representaciones

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  24. Primer Comentario:
    Casualmente, hace algunos días, un buen amigo mío, el cual aprecio por su capacidad crítica y porque lo conozco desde hace tiempo, publicó en el diario “el nacional” su primer artículo de opinión (mi intención no es hacerle promoción alguna), haciendo crítica a las diferentes bases de los movimientos juveniles que apoyan al militarismo desde la contracultura de izquierda. Explica como los movimientos ideológicos y revolucionarios han perdido sentido hasta el punto de ser ridiculizados, en adaptaciones modistas, poco coherente y falto de criterio, que se observa en los nuevos movimientos juveniles. Un análisis propio para ser reflexionado desde la perspectiva de la sobremodernidad, no solo por el pensamiento del articulista, sino también por todas las categorías que implica el hecho mismo desde donde se realiza la crítica y la publicación.
    La imagen específica que plantea aquí el articulista, esta encontrada en la figura objetivada de un muchacho “barbudo”, que apoya la actividad militar y a su vez apoya los movimientos izquierdista-revolucionario que promueve el Estado venezolano; una imagen “clásica” encontrada en los últimos tiempos de formación ideológica y política en la juventud venezolana. Lo curioso de estos casos, es, los patrones que siguen (del que además no se salvan el resto de las tendencias modistas juveniles actuales, explica) incongruentemente asumidos por los nuevos valores de la adolescencia crítica-acrítica:
    “Estos movimientos-modas, apoyados y avalados por el Estado, han institucionalizado la rebeldía. Con esto, muere la raíz biológica real de la juventud: el ir en contra. Si el Estado lo aprueba, pierde todo sentido.”
    “La contracultura es ya una carrera de demostrar individualidad en un gobierno colectivista, a través de la ropa, y como la rebeldía se ha vuelto el sistema, ya no tiene ningún norte real. Son estos verdaderos tiempos nihilistas.”
    Pero no todo pierde sentido; el sentido que se ha perdido es el sentido que se ha dado por las maneras históricas en las acciones revolucionarias. Un residuo de lo que fue, pero lo que fue ya no está, y lo que está es lo que se está buscando pero lo que se está buscando se cree encontrado. Entonces ¿Qué es lo que se está buscando? Absolutamente nada. La revolución como expresión individual, es tratada como una constante de la historia en continuum. Si tomamos en cuenta que el propio cuerpo se considera un lugar (y el individuo mismo expresa un exceso de ego, de individualismo) y que los lugares se expresan, al menos, tres rasgos comunes (según lo señalado por Augè): identificatorios, relacionales e históricos; pero que al mismo tiempo el lugar y el no lugar representa una “polaridad falsa”, “donde los lugares no quedan borrados y los no lugares se cumplen por completo”. A raíz de esto, los lugares y no lugares expresados a través de los excesos del individuo como un reflejo de los lugares históricos, donde se construye identidades colectivamente para sus efectos relacionales e identitarios. Como se ve, no se pierde por completo, sin embargo, como señalaba anteriormente el articulista “Si el Estado lo aprueba, pierde todo sentido.” O por lo menos gran parte de ella.

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  25. (Continuación del primer comentario)
    La otra parte que viene a conformar a la identidad hacia dentro de la individualidad y desde la totalidad como expresión colectiva, es la verdadera relación que el sujeto tienen con su entorno histórico y la localidad que le contextualiza. Aunque el continente latinoamericano, en las últimas décadas, ha recibido con las manos abiertas las posturas ideológicas de izquierdas revolucionarias, hay que admitir, que estas pertenecen a una expresión fracasada de la cultura de occidente; como expresa el autor:
    “Gracias a occidente, su contracultura, y al visto bueno de sus intelectuales, que van desde el estadounidense Noam Chomski hasta el esloveno Slavoj Zizek, nuestra América Latina se ha vuelto el paraíso de juego para que las ideologías fracasadas del pasado se pongan en práctica acá…”
    No obstante, no hay que dejar de un lado que la perspectiva y las necesidades latinoamericanas son distintas por lo tanto las respuestas deben llevar orientaciones de diversas índoles, pero lo que queda en duda, es la esencia misma con las que se ha llevado a cabo estas respuestas contraculturales y cómo se ha transformado en una tendencia, más que en una respuesta ante la necesidad de encontrar urgentemente un pensamiento que provenga desde el seno de nuestra cultura misma.

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  26. Segundo Comentario:
    En esta oportunidad, me parece que la mejor manera de ilustrar caricaturísticamente el lado positivo de la sobremodernidad, es a través del significado que tiene para la “cultura mundial”, el fútbol profesional “masculino” (resalto), hoy en día. Recién acabamos de “vivir” el famoso y comercializado mundial de fútbol. Independientemente de la importancia o el interés que se tenga en el asunto de alguna manera nos encontramos sobrecargados de este tema en nuestra vida cotidiana. Incluyendo Venezuela, que no es un país con un desarrollo futbolístico tan activo como en los países europeos y que (en este caso) jamás ha participado en un evento como este, también al mismo tiempo adapta sus actividades en función de este evento. Como exceso de acontecimientos “todo es una historia en el fútbol”, incluso si la selección de Venezuela llegase a ir al siguiente mundial formaría parte de “la historia del fútbol” y con el primer gol, sería el primer gol de Venezuela en la “historia de los mundiales”. Así, se va construyendo ridículamente la historia a través de excesos de acontecimientos que ya no forman parte de una de una única expresión occidental sino que también se han apropiado por la cultura local, por ejemplo, hace poco escuché a un comentarista de fútbol decir: “Inglaterra creó las reglas del fútbol, pero Brasil perfeccionó el juego”.
    De un lugar donde se reconoce internacionalmente por su “cultura futbolística” (como el caso de Brasil) no se puede esperar menos, que de alguna manera, este deporte influya cotidianamente, en la vida en cada uno de sus ciudadanos, aunque estos, no tengan interés ni de le den importancia alguna a este deporte. Y esto genera un exceso de espacialidad. Actualmente, en cada una de las ligas profesional de fútbol alrededor del mundo, se puede encontrar al menos, un jugador de fútbol de origen brasileño (comprobado por la Federación Internacional de Fútbol Asociados, es decir, la FIFA) lo que implica una mayor competencia a nivel local y una mayor accesibilidad a la cultura brasileña a nivel global. Exceso de espacio. Retornando a la construcción de historia, vemos como esta a su vez crea exceso de individualidad. Por Ejemplo, propongo el caso de un jugador profesional de origen colombiano que recientemente acaba de formar parte de, como la FIFA lo titula, “el equipo del siglo”, comúnmente conocido como “el Real Madrid” (propongo la nominación de “el equipo del siglo” para resaltar un poco las connotaciones históricas que lleva la institución en sí). James Rodríguez, a pesar de que no es el primer jugador de origen colombiano en este equipo, infinitamente va creando historia desde su individualidad, no solo por su origen nacional, sino también por la importancia de su participación en el equipo que ha sido distinta a la de los demás colombianos que han jugado en aquel equipo. Históricamente, será conocido como el primer jugador colombiano en marcar un gol “con la camiseta del Real Madrid”. Exceso de individualidad.

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  27. Comentario #1
    En este texto Auge nos habla sobre la Antropología de su época, hace una descripción sobre todo del Antropólogo y de su forma de estudio, menciona dos cosas en este sentido que son el “ahora”, refiriéndose a como el antropólogo puede apoyarse de documentos históricos para conocer el pasado del punto que esté investigando y aun así no es necesariamente un historiador, y la segunda cosa es el “aquí” Auge llama el aquí como lo europeo, el centro , y lo afuera seria todo lo que “antes fue colonial y ahora es subdesarrollado”, la periferia. Cuando se refiere al otro no es solo un tipo de otros, sino varios, el otro exótico que se define de esta manera en comparación a nosotros (centro). Auge dice que la representación del individuo es una construcción social que es de interés para antropología, y que le debemos a la misma el descubrimiento de que lo social comienza del individuo, cada individuo no es solo eso, sino que es una representación la sociedad en donde se desarrolla, y la totalidad es la que contiene al hombre primitivo, arcaico.
    Neyla Romero

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  28. Comentario #2
    Auge nos dice que la sobremodernidad” es el anverso de una pieza de la cual la posmodernidad solo nos “presenta el reverso: “el positivo de un negativo”, es representada por un individualismo y por excesos. EL primer exceso es el de tiempo, Auge no dice que vivimos en un exceso de tiempo donde hay un exceso de eventos y acontecimientos amontonados que hacen que nuestra historia pase mucho más rápida que la de nuestros antepasados. La segunda es el exceso de espacios, con esto se refiere a lo pequeño que se ha vuelto el mundo en cuanto a que ahora se puede llegar en cuestión de horas de un país a otro, de cómo podemos ver desde nuestras casas vía satélite los hechos que ocurren en el mundo solo minutos después de haber ocurrido o incluso instantáneamente, nos dice que esto también puede ser manipulable y convertirse en un engaño. Y el tercer exceso es el exceso de ego, aquí se refiere al exceso de individualidad de hoy en día, de cómo el mundo gira alrededor nuestro, la historia solo sucede cuando nos pasa a nosotros, dice que en el occidente el individuo se cree el mundo e interpreta la información como quiera. Los lugares son aquellos que tienen historia, que tienen esencia, donde el individuo se encuentra a sí mismo y construye relaciones sociales duraderas, los no lugares es lo efímero, los lugares en donde ya no se es un ciudadano sino uno más, no se tiene historia, es no lugar de tránsito, como el ejemplo del aeropuerto al principio del libro, solo se es un pasajero más que cumple con la burocracia del sistema.
    Neyla Romero

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  29. Desde el autor observamos la temporalidad como un presente continuo, amplio pero sin contenido histórico, carente de uso racional. La especialidad como un no lugar sin contenido político ni cultural, en estos espacios no existe verdadera interacción social, en el que los sentidos de orden ciudadano quedan disipados.

    La sobremodernidad como aquel aspecto que rescata lo positivo en relación a las críticas de la ciencia vista en la posmodernidad, donde se posicionan las perspectivas y concepciones individuales como la supremacía, el elemento a rescatar es la posibilidad de repensarnos bajo otras consideraciones y lógicas más incluyentes de la diversidad de conocimientos. La abundancia de experiencias dentro de una lógica de tiempo bastante acelerada, no permite considerar a las mismas como parte de la historia contemporánea, dentro de los excesos de espacio y tiempo la atención queda dispersa, bajo esta racionalidad, el individuo carece de participación ciudadana y del ejercicio de la política dentro de la sociedad, su papel es insuficiente ante los innumerosos problemas de orden social y cultural, su identidad se orienta a la dessocializacion y a los propios intereses individuales y personales.

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  30. Primer Comentario:
    El texto de Augé se desarrolla partir del campo de la antropología con una mirada etnológica y un proceder etnográfico; con dos visiones de antropología, una que corresponde a la antropología del “Aquí”, cuyo origen es propiamente moderno y esta engendrado en el seno de las ciencias positivas (como las del Triedro), donde sus estudios y teorías están delimitados al análisis de lo cercano, es decir, de su propio entorno, fundamentada en la Europa Colonial para establecer cuáles son los lugares dignos de ubicarse dentro del “Aquí” y el “Nosostros”, y así desterrar todo lo demás a la Periferia, a un Afuera desde el cual se perciba al “Otro” como algo primitivo, totalmente distante y extraño, a este lugar corresponde la Antropología del Afuera, al estudio del “Otro”, que fue exiliado del “aquí” y del “nosotros”. Son dos visiones antropológicas que encajan en el marco de lo que el Autor caracteriza como Sobremodernidad y su desarrollo a partir del Tiempo y el Espacio.
    En la sobremodernidad se encuentran estas dos características muy particulares de sí: por un lado la forma en que se desarrollan las temporalidades, que con el pasar de los años se ha transformado de manera que el pasado ya no es percibido como algo lejano, sino como producto inmediato de lo que se sobreproduce en el Ahora, los elementos que conforman al pasado resultan estar en el mismo tiempo presente, ocurriendo que el tiempo y la historia se aceleran de forma exponencial por esta sobreabundancia de acontecimientos producto de todo el aparataje tecnológico propio de esta sobremodernidad, cuyo carácter excesivo (según Augé) necesita dotarse de sentido para su comprensión y análisis, da como ejemplo el caso de las revoluciones y su carácter fugaz, la rapidez con la que nacen o la rapidez con la que pueden esfumarse, debido a que los sentidos dentro de la contemporaneidad cambian constante y rápidamente dada la sobreabundancia, como una “novedad” que antes de ser conocida ya se encuentra en el pasado.

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  31. Segundo Comentario:
    La mejor muestra de las dinámicas sobremodernas son estos “No Lugares”, que constituyen estructuras necesarias para la producción y circulación de la sobreabundancia en la contemporaneidad de la sobremodernidad, que en la actualidad podrían ser ilustrados con la creación de las “Redes Sociales”, en un Sistema globalizado en el que por un lado se producen diariamente los excesos de individualidad dado que nuestra interacción con la otredad es casi inexistente y cuando se dá esta interacción es para usarlo en favor de nuestro Ego y no en reconocimiento del Otro, para lo demás tenemos una opción exclusiva de estos “No Lugares”: lo marcamos como “spam” ,“ignoramos”, borramos de nuestro universo virtual a ese Otro que nos molesta; pero que por otro lado permitiendo desindividualizar en el sentido de que dejas de ser uno solo para pertenecer a un grupo con algún interés en común, que aparentan tener sentido, y que constituyen de forma artificial colectivos o grupos políticos virtuales, que no logran materializarse en forma colectiva, mucho menos contundente dentro de los espacios sociales.
    También permite la constitución de la historia a partir de acontecimientos individuales, con un alto grado de trivialidad, una ridícula necesidad de tener que documentar todo lo que acontece en la vida personal de cada quien, dotando a la historia de ciertos acontecimientos individuales para la elaboración e identificación de acontecimientos históricos generalizados a partir de lo singular.

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  32. Comentario #1

    En razón con el tema de la temporalidad y el texto de Auge, puedo decir que el “problema” radica en cómo nos situamos en los contextos y a partir de que, se le da más valor al futuro que al mismo presente, nos preocupamos por las situaciones futuras sin resolver lo que hoy se transita, desde mi visión, esto resulta como una abstracción fuera del tiempo, la cual se desvincula de la multiplicidad de realidades y es por lo cual Auge nos presenta el tema de la especialidad, desde este último punto, parte el motivo por el cual el individuo se desvincula de otras realidades y del presente en sí mismo, este concepto de individualismo y totalidad nos traduce como nos pensamos en nosotros mismos, como este pensamiento se prioriza y se le otorga una supremacía casi divina, ignorando así lo que ocurre en nuestro recorrido o lo que nos afecte directamente nuestra posición, esta línea de pensamiento obviamente viene dada por la cuestión del aquí europeo y la colonialidad, esta forma de pensamiento que nos ha ido dominando, simplemente ha hecho costumbre la forma en cómo nos pensamos, deslegitimando así el cómo realmente somos y reafirmando el por qué buscamos acoplarnos o acercarnos a los estereotipos impuestos actualmente de forma masiva en el mundo y a través de ellos lograr la aceptación o acreditación de que somos parte de uno mismo.

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    1. Comentario #2

      Auge nos habla de una etnología de la soledad, esto haciendo reconocimiento a la contradicción conceptual que el mismo está creando, para explicar este asunto pongo el ejemplo de cómo todos cumplimos un papel especializado, aun cuando es algo referente a una rama especifica que abarca estas especializaciones, creo que Auge no toma en cuenta como cada uno, desde su perspectiva se relaciona y se comporta con respecto a los demás, esto claramente deja de la duda de cómo el no-lugar puedo superponerse por encima de estas relaciones y romper con el establecimiento de identidades en torno a ese no-lugar, en cuestión con lo leído creo que uno de los problemas que presentan las ciencias sociales y específicamente la sociología, es esa desvinculación con lo cotidiano, mucha de esta interpretación de realidades se ha perdido por cuestión de el mismo desarrollo individual que se le da al sociólogo en formación, pongo como situación ejemplar el cómo se dictan las clases, todas son a salón cerrado y siguiendo el modelo de auditorio, donde el tutor es el centro de atención y los asientos entre estudiantes van en una sola dirección, lo cual da una separación entre los estudiantes y también crea una desvinculación entre ellos ya que la misma no los desafía uno con otros, esta misma idea de enfrentamientos es la idea que busco poner en comparación con nuestra carencia de formación en el campo y para aclarar un poco mas mi punto de vista usare el ejemplo de los aeropuertos, estos no-lugares son puestos como lugares de tránsito el cual se caracteriza por la pérdida de identidad política-histórica, creo que esta valoración que se le da no categoriza al individuo que transita por estos aeropuertos, creo que la misma idea de querer ser reconocido es la que desvalora el carácter individual e histórico que este mismo puede presentar, no miden como estas relaciones entre múltiples individualidades pueden llegar a tener un carácter relevante en lo histórico y aun mas influenciar en la formación política que ejerza algún otro individuo que forme parte de esas relaciones, creo que la misma idea de el ego individualista sesga muchas de estas relaciones que se forman en los no-lugares que establecidos por Auge, en el sentido más positivo de la sobremodernidad en superación con lo negativo de la postmodernidad, esta simplemente resulta como otra forma de situar contextos y de querer da razón a una mala construcción de las ciencias sociales y de cómo esta no trabaja en pro de resolver situaciones concretas y cercanas al presente con base en el pasado.

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  33. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  34. 1.- Augé utiliza en su texto a la Antropología como base, a diferencia de Bourdieu y Foucault que son más Filosóficos y Sociológicos. Trata la temporalidad en un tiempo presente, pasado y futuro (lo que me hace asociarlo un poco con el profesor De Sousa, al tratar el pasado como un gran arraigamiento y el futuro como una espera muy deseable) teniendo en cuenta que el presente está de alguna manera condicionado por el pasado y el presente asociado al futuro. La dificultad de esto surge al tener como base el pasado para entender los problemas sociales o bien, el futuro como una espera incansable, obviando el presente.
    Por otra parte, el autor habla de un “lugar antropológico”, el cual es histórico. El lugar para los habitantes del “lugar antropológico” viven en la historia más no hacen la historia. Por lo tanto vivir en la historia es estar en el “no lugar” lo que para mí es el pasado, mientras que en el “lugar” se construye la historia. Augé define esto como algo geométrico que puede establecerse en tres formas simples: Itinerarios, encrucijadas y centros. Estas formas no tienen como características principales la política o la economía (como lo podríamos ver en el triedro del saber, en Foucault) sino que toma en cuenta el espacio aldeano y el doméstico (por lo que se asemeja más a la propuesta del profesor Santos). También menciona el “lugar del mercado” el cual explica utilizando como ejemplo el África, trata de la creación de altares religiosos, de jerarquías, lo que expresa un poder de autoridad, haciéndose visible el capitalismo como forma de dominación.
    2.-Ahora bien, Augé caracteriza la modernidad con tres tipos de exceso (tiempo, espacio y ego) por lo cual se entiende el tiempo como lo presente, el espacio como el lugar y el ego como la individualidad. Estas tres características des-socializan y des-colectivizan las relaciones sociales. Perdiéndose los lugares con la sobre-construcción de plazas, edificios, trenes, etc... ya que no son utilizados para actividad colectiva; lo que hace que las relaciones se conviertan en el presente en el no lugar, es decir, no hay interacción, la preocupación y la atención de las personas se encuentran enfocadas (hoy día) en lo económico, político e intereses individuales. Surgiendo una forma diferente de pensar, me refiero a la sobre-modernidad (en la que frecuenta el individuo de hoy día), la cual el autor no cataloga como negativa ya que la misma trata de recuperar o acomodar a la post-modernidad.
    Celia Q.

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  35. En “Los no lugares de la Sobremodernidad” Marc Augé se plantea un conjunto de problemáticas en torno a la investigación y Qué-hacer Antropológico, Sociológico e Histórico en el marco del fenómeno totalizante de la Sobremodernidad. Una primera vertiente de su análisis que concierne al fenómeno de la Sobremodernidad y que es explorada por Augé, corresponde a aquella de la Temporalidad; para ello, Augé se apoyará en la metáfora investigativa del Qué-hacer del Antropólogo –Específicamente del Etnólogo– y del Historiador en la Contemporaneidad. La Acumulación y posterior Superabundancia de hechos históricos a partir de la Modernidad, en conjunto a la exacerbación de la necesidad de producción de sentidos alrededor de estos hechos (Exceso que explicaremos luego), ha dado lugar a una especie de –Y esto lo divisará Wallerstein en trabajos más recientes– caos de orden sistémico en la producción intelectual y el Qué-hacer tanto del Antropólogo/Etnólogo, dado que estudia el Aquí y el Ahora cultural, como del Historiador, que estudia tanto
    el Pasado como el Presente Contemporáneo.

    A ello se le suma el hecho que la Historia, para Augé, no se trata de una sucesión lineal de Acontecimientos reconocidos como “Historia”, vinculados de manera coincidencial o siquiera causal; sí existirán sin embargo aceleraciones en la producción de la Historia, generalmente expresadas en Revoluciones, que corresponden la Acumulación de informaciones y Acontecimientos Históricos. En este sentido, la Historia para Augé no se ‘repite’ primero como tragedia y luego como farsa, como lo decretaría Marx, sino que se resuelve en la acumulación de sentidos, valoraciones, y racionalidades que dan lugar a tales Acontecimientos impulsados por los Hombres; dichos Acontecimientos no se tratan, como hemos aseverado, de una sucesión lineal e impulsada por un motor que rige su direccionalidad, sino de un Universo complejo de relacionamientos en donde el Pasado forma parte de la Cultura como vestigio y el Presente o Contemporaneidad como la producción Incierta del Pasado representado en el Aquí y el Ahora. Pensar el Tiempo, en el marco de la Sobrermodernidad, se convierte en una tarea ardua debido a la Superabundancia de Acontecimientos.

    Lo anterior nos lleva a acotar a su vez que Augé hace énfasis al igual que Boaventura y Wallerstein –Pero ahora desde la Antropología–, en develar el Aquí y el Ahora Antropológico como un Aquí y Ahora de carácter Europeo y Occidental; de allí que todo lo que escape ante tal Racionalidad, pertenezca a los dominios del Afuera. Esto supone la oposición dicotómica entre los conceptos fundamentales y positivos de la Racionalidad Moderna y sus contrapartes negativas (Progreso/Atraso, Desarrollo/Subdesarrollo, Aquí/Fuera, etc.), así como la supresión del reconocimiento a la existencia de todo lo que se encuentre en el Afuera. Todo lo que escape o sea Diferente al Aquí y el Ahora Europeo y Occidental, es inmediatamente anulado, ignorado, y tildado de Primitivo e Inferior, dado que lo que no pertenece al Nosotros; o es en menor instancia comprendido como un Igual; o siquiera reconocido como el Otro en su Alteridad, se trata de un mero objeto a ser Dominado.

    Por último, Augé hace referencia al interés de la Antropología por incursar en el estudio de la representación Individual por el hecho de que “(…) Toda representación del Individuo es necesariamente una representación del vínculo social que le es circunstancial” (pp. 26); para ello, se apoyará en Marcel Strauss, dado que éste devela el hecho que el hombre estudiado por la Sociología, el Hombre Moderno, no es aquel dividido y dominado por la élite Moderna, alejado e Individualizado, sino aquel hombre cuyos vínculos sociales hacen de éste la idea de una Totalidad compleja que “(…) En cierto modo, mutila la [idea] de la Individualidad” (pp. 27). En este sentido, para Augé la Identidad Individual es digna de estudio dado que es un fenómeno social Sui Generis, y el Individuo, una Totalidad Cultural en sí misma y una expresión Cultural de la sociedad en la cual éste se encuentra inmerso.

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    1. Para explicar la Sobrermodernidad, Augé esquematizará tres principales Excesos que corresponden a las Superabundancias producidas por la Sobremodernidad; cada una simboliza a su vez una suerte de contradicción inminente producida por tal Sobremodernidad. Argumenta Augé, esbozando un primer Exceso, el que la Sobremodernidad entendida en el ámbito Temporal como el exceso de Tiempo y de acontecimientos, se presenta como “(…) El anverso de la pieza de la cual la Posmodernidad sólo nos presenta el reverso: El positivo de un negativo”; esto es sin lugar a duda una alusión del cómo la denuncia de la Postmodernidad/El Negativo (Cuyo núcleo es la denuncia al fallido proyecto de la Modernidad y de sus ideas) forma parte de dicha Superabundancia de Acontecimientos históricos, y no necesariamente corresponde al legítimo derrumbe de las ideas de Progreso, Desarrollo, y Razón propias de la Modernidad. Augé explica que éste primer Exceso tiene como resultado el que en la Contemporaneidad se dé una contradicción entre el afán Racional-Moderno de otorgar sentidos a los Acontecimientos Recientes, dado que la demanda positiva (Ahora Sobremoderna y excesiva) de sentidos que se manifiesta en los Individuos, explica paradójicamente el por qué dicha demanda puede ser interpretada como “(…) Los signos de una crisis de sentido”. Es decir, la contradicción yace en que ésta Superabundancia de la Sobremodernidad deviene en que los Individuos demanden Sentido en exceso de los Acontecimientos Recientes, produciéndose una situación enajenante y de cuestionamiento ante las ideas propias de la Modernidad al producirse una divergencia entre las mismas y el carácter complejo y diverso de la realidad social.

      Una segunda expresión de los Excesos de la Sobrermodernidad corresponde al Exceso Espacial. En la medida que el planeta se Achica y el espacio correlativo entre Culturas y Civilizaciones se hace más pequeño y más Cercano, ocurre una divergencia entre tal Achicamiento y la paradójica Apertura hacia Universos Simbólicos Alternos. En tanto la Telecomunicación permite la Cercanía a tales Universos y las facilidades de la manipulación de las imágenes ejercen un poder y una influencia de tal magnitud, también será funcional a una especie de engaño en cuanto a las Totalidades Culturales que allí son reconocidas; Augé hablará de aquellas Totalidades como universos cerrados y que todos reconocen como ficticios pero igualmente efectivos en la producción de sentidos.

      La expresión de los Excesos de la Sobremodernidad corresponde al Exceso de Individualidad. Augé lo explica desde el panorama investigativo de la Antropología Posmoderna, que, valiéndose del Análisis de la Sobremodernidad, postula a la figura del Individuo como Alfa y Omega de la Totalidad Cultural. Augé reivindica al estudio del Individuo como punto de referencia de la historia colectiva, a la par de reflexionar en torno a que tal historia no puede tratarse tampoco desde puntos de vista tan fluctuantes como los Individuales; el Individuo no puede ser tampoco el máximo ente representativo de la Cultura. Augé introduce a su vez algunos conceptos del Psicoanálisis, como el Ego, y postulará ante los Antropólogos, al igual que como lo hizo Freud, el Autoanálisis, en aras de reconocer los límites y los alcances de la subjetividad en la Etnología.

      Los No-Lugares, para Augé, son Lugares a-históricos, transitorios, y abstractos que no permiten el reconocimiento de las relaciones de poder que allí, de manera oculta, se tejen, bien sea por acción u omisión de los Individuos y Colectivos en tales No-Lugares; dice Augé que el mayor obstáculo en la coexistencia entre Lugares/No-Lugares, será Político. Es por ello que la propuesta final de Augé no será oponerse a la Sobremodernidad y sus excesos, o a la oposición entre Lugares/No-Lugares, sino poder reconocer en todo fenómeno producido por la Sobremodernidad y sus excesos, nuevas formas de politización, despolitización, y de construcción social de la realidad que necesariamente nos llevarán a pensar la Historia, la Ciencia y la Política de una manera distinta.

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  36. 1er comentario
    Auge, en esta teoría pone de manifiesto la sobremodernidad, un reflejo del análisis de la actualidad y para la actualidad, con el fin de esbozar cual debe ser el objeto y los nuevos postulados de una antropología contemporánea. La noción tiempo se encuentra a lo largo y ancho del texto como un eje de vital importancia para comprender la contemporaneidad del aquí y el ahora; que son conceptos muy propios de la cosmovisión que hace referencia a la globalización actual, donde la temporalidad se presenta como un presente continuo donde cada vez se hace más complejo establecer relaciones sociales con huellas historias y con espacios simbólicos identificables. A propósito de la espacialidad; la antropología como disciplina se configuro institucionalmente con el propósito de comprender al otro; que desde la lógica eurocéntrica todo lo que no representaba y estaba al margen de la cosmovisión euro-moderna era el diferente, que tenía como principal característica una barbarie producto de no haber sido hijo de la modernidad; las colonias están permeadas de esta estigmatización de haber estado configuradas por otra racionalidad. En términos espaciales se puede hacer una analogía con el planteamiento de Wallerstein con la relación centro periferia como eje de la visión antropológica, donde un nosotros (Antropólogos, etnólogos, sociólogos, etc.) estudiaremos las formas exóticas de relaciones sociales tejidas por los no-modernos de las colonias y “diferentes” de la acepción europea en general

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  37. 2do comentario
    La sobremodernidad es un análisis hacia la postmodernidad; una crítica que intenta comprender como fenómenos derivados de la dimensión cultural del capitalismo, la globalización, ha llenado el mundo de “no lugares”. Estos son espacios carentes de sentido histórico, donde cualquier interacción social es efímera y no se pueden tejer relaciones con una dinámica constante. El exceso es la constante que prima en la racionalidad globalizada actual, el tiempo y el espacio están condicionados a la dinámica del sistema capitalista; así como la fragmentación de la vida social hasta llegar a una individualidad exacerbada es una consecuencia práctica de una lógica sistémica operante a nivel cultural

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  38. Comentario 1
    Augé hace una reflexión y crítica el método que en la contemporaneidad existe principalmente en la antropología, y es una crítica que vale también para las distintas disciplinas de las ciencias sociales, la espíteme que ha predominado en la práctica de las ciencias sociales es aquella donde los mecanismos de legitimación provienen de Europa, donde ellos son el centro del mundo, todo lo externo es algo distinto y en cuanto es distinto es inferior; esta antropología europea y la antropología del afuera son tan distintas que no se puede pretender bajo la lógica positivista verlas como que una es el complemento de la otra, al contrario, la primera enseña a la otra como ha de ser.
    Augé explica que no se trata de eso, se trata es de poder trabajar la antropología desde una postura integral, que integra las distintas culturas, las distintas realidades, formas de ser y saber. También presenta que no hay que confundir el tema del método con la del objeto, es decir, ya tenemos la forma en que él considera que ha de hacerse la antropología pero también habla de que el objeto de observación se busca de aislar lo máximo posible (forma tomada de la “madre ciencias naturales”) para poder estudiarlo de forma correcta, dado que se tiene “todo bajo control”, y de este esfuerzo es que se define lo que es la totalidad.

    Comentario 2
    La sobremodernidad Augé la explica a través de los excesos, dado que en principio eso es ella, es decir, al él usar la metáfora de la sobremodernidad como el positivo de un negativo, y el negativo es la postmodernidad, donde todo es relativo, todo es valido y todo depende del cristal con que lo mires, la sobremordenidad existe como una medida del hombre de darle sentido a todo ese “sin sentido” que se ha producido en la postmodernidad que ha modificado formas de las prácticas sociales; primero define lo que es el exceso de tiempo, que se trata del exceso de eventos simultáneos que no necesariamente tienen relación o sentido unos con los otros, pero que igual suceden y a la vez esto se une con el exceso de de espacio, que es como la modernidad ha permitido ese achicamiento del planeta, que en cuanto a nivel mundial podamos estar al tanto de estos eventos simultáneos y a la vez el estar tan sobrecargados de los eventos cercanos como los extranjeros hace que nos distanciemos de aquello que nos es más cercano; se abre el mundo, podemos obtener en vivo una enorme cantidad de información que sobrecarga nuestras capacidades y no logramos encontrarle la razón a todo, y esta apertura hace que la relación del individuo con el exterior sea tan singular, tenemos acceso a mayor información a nivel global y a la vez podemos decidir en cierta medida que de todo ello deseamos conocer, con lo que sea crea un sinfín de universos individuales, que sería la forma de explicar el exceso de individualidades y de singularidades.
    Ahora el no lugar es una forma en la que se expresa la sobremodernidad, es el resultado de los excesos ya mencionados, hay tanta carga que existen lugares que son no lugares, aquellos espacios en los que hay actividad humana, pero se es nada, es un espacio de transito, donde lo principal no es la practica social, ese no lugar es vacío de contenido histórico, de contenido político, y es tan no lugar que no nos preocupamos por la existencia de ellos y de lo que estos no lugares reflejan del actual desarrollo de la sociedad.

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  39. Primer comentario

    Augé M. nos habla del cómo se ha transformado la modernidad en sobremodernidad, siendo el elemento central el tiempo, donde el pasado no existe (allá a lo lejos) sino en lo que describe como la inmediatez del ahora (presente) La historia tiene un tiempo acelerado de múltiples hechos con un exceso que de alguna manera debe ser rescatado. El sentido que mantiene el presente cambia de manera continua y constante logrando que la contemporaneidad se convierta rápidamente en pasado gracias a estas transformaciones. La necesidad espacial nos invade y une cada vez más, una especie de antropología del aquí y el ahora.

    Segundo comentario

    Cuando nos expresamos refiriéndonos a los “otros”, podemos decir que se trata de lo político, económico, cultural, familiar, social, etc. Lo cual influye en nuestro accionar, nos representamos, nos representan y a su vez estaremos representando a los demás con acciones compartidas. Nos identificamos unos a los otros. En tal sentido podemos hablar de sobremodernidad.

    La Espacialidad pienso que el autor lo expresa cuando propone una organización europea y colonial, mientras que el no lugar son todos los espacios que no poseen identidad, no poseen historia, no son antropológicos y la política carece de participación.

    La sobremodernidad se diferencia de la modernidad en el momento que no es totalmente contemporáneo, sin relacionarlo, es más bien específico, no es imaginario. Es una nueva aprehensión de conocimiento.

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  40. 1er comentario:
    Auge en la primera parte del libro no va explicando cómo, los espacios son una necesidad y parte de la vida de todos los individuos que conviven en sociedad los cuales nunca podremos separar de nuestras relaciones y forma de hacer nuestra vida en determinados lugares, estos pueden verse representados como no lugares y lugares, es decir, son espacios temporales y de transición en los cuales los hombres irán ejecutando algunas prácticas de su vida cotidiana y dándole sentido a este espacio, dependiendo de dicha actividad realizada en el mismo.
    Complejizándose a través del hombre y su estructura mecanicista que siempre está en busca de ordenar, clasificar todo lo que ira conociendo a lo largo de su vida, volviendo todo lo que los rodea como parte de su ser y entendiendo y dando connotaciones distintas a cada una de ellas, claro está, que todo esto se debe a esa estructura científica que necesita que todo este ordenado para que pueda considerarse valido y de esta forma legítimo.
    El pasado y el presente son categorías fundamentales en esta primera parte ya que pare tener un futuro tenemos que analizar y vivir cosas antes cosas que este anteriores a este nuevo provenir, ya que en cada momento de la vida del hombre está en un constante aprendizaje, en cada lugar en donde se realicen vivencias significaran momentos, recuerdos, e historias que tendremos para cuando volvamos a ir al mismo lugar o estén en situaciones similares o con alguna relación.
    El otro lo podemos percibir desde el afuera entonces lo como a lo que no se vive, no se piensa ni se realiza, lo que pertenece al pasado es decir en los no lugares, (mas no puede decirse que pertenece al pasado (este pasado que está lleno de prenociones y connotaciones históricas que están tanto en el afuera como en el ahora). El afuera queda como el “otro” ese otro que observamos desde social, económico y cultural, ya que como seres humanos vivimos en sociedad por ende no vivimos solos, entonces siempre esta ese alguien diferente el cual comparte o no el lugar donde hacemos vida, que pertenece a nuestro cotidiano y afuera, pero estando siempre presente influyendo en las acciones que realizamos.
    Todo esto dependerá de quien lo vea y como lo observen, por ende, los cambios dependerán del protagonista de ellos, el otro que siempre este afuera de él, y de las relaciones que este tiene en su círculo social. Todo este proceso por el cual pasa el hombre es lo que lo definirá, ya que sus experiencias personales o individuales, marcaran pauta y expresan su práctica o accionar que nunca podrán dejar de estar con ese otro en el transitar por estos espacios y lugares a lo largo de su vida.
    2do comentario:
    La sobremodernidad es ese lado positivo que se intenta darle a la modernidad, y ese fracaso por la ciencia, la cual estaba bajo concepciones hegemónicas e individuales, buscando las posibilidades de reivindicar bajo otros preceptos que no sean tan excluyentes sobre esas corrientes que buscan una nueva forma de conocimiento, haciendo que esta nueva reconstrucción sea un proceso donde todo se vea de forma colectiva cosa que vendrá con globalización, y que esta nueva forma de construcción social no sea vista como mal o incapaz. Las experiencias van de forma más rápida y con ello la historia de forma acelerada donde el exceso de espacio y tiempo tendrán un gran papel, ya que esto no permitirá al hombre no cumplir con su rol, cayendo en un campo de individualización donde primero el, segundo él y tercero el, volviéndose más escéptico en los temas y problemas de su sociedad en orden, social, político y cultural.
    Auge nos explica, que la sobremodernidad viene para generar grandes cambios, nuevos espacios y no lugares, que conecten las actividades del hombre y le hagan pensar en la colectiva da, dejando atrás ese individualismo que viene emergiendo en él, de esta forma combinar las actividades sociales, políticas y culturales con las individuales de la realidad histórica del hombre.


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  41. 1er Comentario:

    En su libro, la temporalidad juega un papel primordial, el pasado se ve reflejado en el presente en la medida en la que se hable de él, de lo que se piense sobre él, más que del hecho en sí mismo. La historia junto a la contemporaneidad se ven representadas en cuanto a la rapidez con la que suceden los hechos, el presente transcurre tan rápido que pasa inmediatamente a formar parte del pasado, convirtiéndose en historia, en una historia reciente, cercana. Separa lo que es la antropología del aquí y del afuera, refiriéndose al aquí como a lo occidental y al afuera como lo externo, lo lejano, lo otro que difiere de lo establecido. Esta gran cantidad de acontecimientos que ocurren de forma acelera, en su mayoría no son apreciables por lo efímero que son, por ello es necesario una “revolución” que le dé sentido a esos hechos. Esta proliferación de acontecimientos es lo que Augé caracteriza como “sobremodernidad” caracterizada por el exceso.

    2do Comentario:

    La sobremodernidad se plantea como respuesta a lo negativo de la postmodernidad, caracterizada por el exceso. En primer lugar, está el exceso de hechos carentes de contenidos históricos, dado a que la abundancia de hechos deniega hallar el sentido de uno cuando ya otro está sucediendo. A su vez, está el exceso de espacio, que hace alusión a la abundancia de lugares donde es posible estar aunque en esencia, no se aprecie como tal ese lugar, que el describe como “universos de reconocimiento”, mas no de conocimiento porque, prácticamente, solo transitan en ellos. Por último, el exceso de individualidad, en el que cada persona interpreta el mundo a su manera, en busca de su propio beneficio, ocurriendo un proceso de des-socialización, en el que se desvinculan del otro, dado a que se centra en sí mismo y en sus propios intereses. La sobremodernidad trae consigo los no lugares, espacios en lo que las personas no se relacionan, no comparten, no existe ningún lazo entre ellos, como el autor los clasifica son “lugares de memoria”, se sabe que existen, se transitan en ellos pero no representan o simbolizan nada el individuo, son espacios que distancian cada vez más al hombre de los otros. Los no lugares promueven la pérdida de interrelación entre las personas, debido a que cada uno está concentrado en sí mismo.

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  42. Auge parte de una reflexión antropológica sobre los paradigmas en la sobremodernidad, las características de la sociedad empezando por la noción de tiempo percibido como“aceleración de la historia”, vivimos en el presente y al pasado no se le busca significaciones y la antropología se lla conoce como ciencia del ahora. Esto seria un exceso propio de la sobremodernidad, esta percepción del tiempo se debe a multiplicidad de acontecimientos de la contemporaneidad,en cuento que las tecnologías,los mass medias,y la comunicación satelital permite obtener información al instante de otras culturas y de lo que ocurre al otro lado del mundo, esto lo conocemos como globalización y resulta paradójico por el hecho de que el aparente acercamiento es realmente un alejamiento.
    Por otro lado el habla de la antropología del aquí,esa que busca el estudio del contexto de lugar en el que esta el antropólogo y de su especialidad,así la antropología conlleva en si una visión de colonialismo que se define con respecto a una antropología del afuera de “las sociedades lejanas” que serian pues de la periferia. Aquí comenzara una reflexión en cuanto a la separación de la antropología y al estudio de la contemporaneidad,en que medida cabe la antropología en el estudio de ella y pues si es posible saber su alcance universal real. Sabiéndose también que la la antropología, y mas en la sobremodernidad se debe al estudio del otro, el otro exótico, y que también es un nosotros, esto en la medida de comprender las interpretaciones que los otro puedan tener e involucrarse con el sentido de alteridad. Las ciencias de la vida han de considerar siempre,aunque su objeto se han los conjuntos sociales, a la individuo como fundamental en los procesos, reproductor de representaciones,creador y recreador de sentidos y que lleva en si la historia de la sociedad a la que pertenece, y mas aun en el contexto actual que el individualismo se hace mas marcada.

    Nohelin Fuentes
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  43. La sobremodernidad ha traído con sigo las figuras del exceso nos dice auge y consigo la aceleración del tiempo, percepción afianzada por la busque de las significaciones del mundo en el presente y la especialidad excesiva producto de un medio en el que las campañas publicitarias el turismo la televisión, noticieros y demás invenciones tecnológicas y de la información nos permite tener el mundo antes nuestros ojos y conocer otras culturas a aunque el autor diría mas reconocer que conocer, subyace pues un factor tautológico en la espacialidad contemporánea por tanto que podemos recorrer el mundo con mas facilidad pero no podemos conquistarlo con mas facilidad. En todo caso esta sobremodernidad nos separa nos etiqueta bajo un numero, un patrón de los que se consume o demanda en servicios la sobremodernidad trae muchos cuestionamientos sobre todo en cuento al lugar del individuo en medio de estas dinámicas.
    En la sobremodernidad se ve marcado el fenómeno de los no lugares, llamados así por la falta de historias y de relaciones sociales duraderas y “verdaderas”, los no lugares convierten al individuo en un numero, que los identifica entre la multitud,pero aun así las individualidades pasan desapercibidas, y se catalogan ademas en relación a un servicio o aun patrón de consumo, los no lugares afianza pues el papel individual y son recintos de transitares momentáneos, como auge menciona supermercados aeropuertos, los no lugares tienen finalidades individuales no compartidas no se dan relaciones de finalidades políticas de organización social a menos que se realicen colas para realizar compras o ir al cajero. Si bien podríamos entrar en un debate sobre la diferenciación real de los lugares y no lugares ya que un no lugar podría convertirse quizás en un lugar?
    Por otro lado considero que el autor antepone la sobremodernidad como el positivo de la modernidad por que la primera presenta un mundo cargado de bastante análisis antropológico y que resulta ser la imagen real de la contemporaneidad y en la que hayamos el por que en el decaimiento del ideal del progreso debido a la aceleración, es pues la postmodernidad, lo negativo en el sentido de que es la otra cara de la moneda, la posmodernidad y la sobremodernidad conviven simultáneamente.

    Nohelin Fuentes




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  44. Auge de alguna u otra forma trata de explicar el proceso de la sobremodernidad como la fase más reciente de la modernidad en la que manifiesta la presencia del exceso y a las “necesidades” propias de la sobremodernidad, que los sujetos formando parte de ésta en su individualidad creen tener, también hace mención a lo que él describe como los “lugares” y “los no lugares”, siendo los primeros todos aquellos espacios ricos en cultura, historia y representatividad por decirlo de alguna manera como por ejemplo museos, casas muy antiguas y plazas; mientras que los segundos son espacios catalogados como “no lugares” porque tienen otras finalidades digamos de tipo económico, político y “social”, ya que son estos en los que los individuos desarrollan y reproducen el exceso mencionado con anterioridad, en términos de enfatizar el individualismo y los patrones de consumo en aras de satisfacer las “necesidades” también ya mencionadas, ejemplos claros de estos serian, aeropuertos, centros comerciales, restaurantes entre otros.
    Todos esos excesos y derroches de la sobremodernidad expresados, dibujados y manifestados en los “no lugares” en su gran mayoría no son realmente disfrutados por el sujeto en su individualidad, ya que por lo general éste busca en estas circunstancias y en la constatación de su presencia en los “no lugares” el reconocimiento y la aceptación de los otros hacia él es como una especie de popularidad ficticia a lo que el autor llama el ego.
    Hendrina Palacios

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  45. Hablando de temporalidad donde se conjugan el pasado y el presente en un continuo avanzar por eso la historia no puede verse como una elipsis sino una línea que continúa como el universo mismo, avanzando. A pesar de fenómenos como la globalización los acontecimientos seguirán su avance, es decir, otra vez habrá violencia, huelgas de trabajadores, enfrentamientos sociales por eso el autor analiza que la historia siempre presenta una dificultad, pasar al nivel individual y general de la historia. Cada una de las personas individualmente quiere que las cosas evolucionen pero la historia tiene un tiempo puntual y ordenado hacia el futuro. El futuro es difícil de comprenderlo como más fácil es analizar el pasado. Las ciencias engloban una idea positivista del llamado progreso pero aun asi la historia y la temporalidad no pueden predecirse y por ende hay una incertidumbre sobre lo que vamos a descubrir con la ciencia y a quienes beneficiará o incomodará. En las relaciones entre grupos humanos las situaciones de poder son comunes como ocurrió en la colonización y actualmente incluso en los medios de comunicación donde todos tenemos la convicción de que estamos colonizados, incluso por los antiguos colonizadores y sus culturas pero no sabemos colonizados por quién a nivel intelectual y cultural. Par el autor cultura es un conjunto de relaciones simbolizadas. Por eso hablar de relación tiene inmerso la idea del poder entre los individuos y las culturas donde están o reciben en la a culturización por ejemplo. La relaciones de poder ponen en relieve el miedo por el futuro donde pueden acrecentarse las brechas y las clases afianzarse, una clase de consumidores, que hacen funcionar al sistema y una clase de excluidos que no tienen espacio para ello.
    En el estudio de la historia es difícil conjugar las historias generales y la historia singular. En el caso de la antropología el único objeto intelectual lo constituye el otro en el mismo presente, es el otro simultaneo y en varios sentidos, todos los otros como, por ejemplo, el otro exótico, el que no es el otro con el cual construimos el nosotros, el otro íntimo “que está presente en el corazón de todos los sistemas de pensamiento y cuya representación, universal, responde al hecho de que la individualidad absoluta es impensable” Auge pag 26. El otro íntimo es una mera construcción social, una representación del vínculo que nace del mismo ejercicio de la antropología, expresión de la sociedad con la que se identifica el investigador. Hay identificación, por ejemplo, cuando forma parte de la identidad individual como el lugar de nacimiento y ese lugar da lugar a relaciones de coexistencia reciproca. Cuando se conjugan identidad y relaciones podemos hablar de lugar históricos que crean una memoria que los vincula.

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  46. La sobremodernidad puede explicar la idea que si hay muchos factores del desarrollo (como el científico), no es fácil analizar las consecuencias que de esto nacerán. Es algo parecido en la relación entre la modernidad de siglos pasados y la modernidad que hoy conocemos con sus avances tecnológicos y los cambios que produce. La palabra posmodernidad puede sentirse manoseada o no decir nada en si ya que hay muchos cambios en los viejos paradigmas anteriormente reinantes, como que la idea de que universalidad es lo mismo que la globalización. Entonces decir que la continuación de la idea moderna actual es la idea de sobremodernidad, no es más que un intento por comprender el hoy en día.

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  47. 1. Vivimos la historia desde nuestra posición/época de aconteceres específicos, pero tal especificidad esta configurada por diversos hechos dados en el pasado. Si pretendemos "dejar en el pasado" lo que hicimos hoy, mañana seguirá siendo parte de nuestra historia y de la historia de todos en el cúmulo de hechos que nos unen y/o repercuten en la vida de todos, tal como el famoso "efecto mariposa". Por lo que creo que el devenir futuro a la posición que ocupa cada uno en su actualidad, conformará nuestro pasado y el de nuestros herederos históricos.

    La alteridad que nos rodea y los hechos acaecidos en la historia consecutiva de cada sujeto, conforman un presente progresivo donde se acumulan cantidades millonarias de hechos (de los que conoceremos muy pocos). De acuerdo a los hechos sucesivos y de acelerado acontecer, nuestra percepción social de la alteridad se transforma en un caos, en el que desconocemos el inicio de una larga cadena de hechos, y donde no hay certeza del final de la misma. Las revoluciones sociales/históricas que han presenciado generaciones en los últimos decenios, han sido significativas para transformar la comprensión de la dinámica social, desde lo macro hasta lo micro geográficamente hablando, por lo que comprendemos que el aquí y el ahora de la actualidad de cada individuo se reduce a dominar lo mas inmediato a nosotros. La historia que maneja un individuo se empobrece en cuanto a saber de la alteridad del resto, conformandose con saber acerca de los puntos mas resaltantes del resto a través de medios comunicativos, por ejemplo.

    1.2 Nuestra posición como el afuera de Europa ha sido vista en épocas anteriores como colonias, donde el conocimiento europeo ha "transmitido su luz de sabiduría" a todos aquellos habitantes desprovistos de conocimiento formal. Creo que el eurocentrismo y la modernidad han transformado la visión en la progresividad del tiempo, nuestro "primitivismo" (el que nos caracteriza según los centros hegemónicos) fue transformado, pasando de a ser sociedades subdesarrolladas.

    Por otra parte, a pesar de esta visión distanciada desde el Europa/resto del mundo, nos reconocemos en los otros que nos rodean y con quienes compartimos el espacio, por lo que el otro es igual a mi, no siendo algo mas que un "nosotros" en conjunto.
    Así pues, la individualidad es un termino que jamás podría llevarse a la totalidad, compartimos con otros hasta herencia sanguínea. Sin embargo existe la individualidad como la visión personal de cada uno, y aun así, tal visión se constituye desde una herencia cultural. A lo que, la totalidad del individuo, solo podría tratarse de aprender al sujeto en sus propias dimensiones y expresiones culturales específicas.

    Hensbel Lameda

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  48. 2. Auge nos hace referencia a la sobremodernidad como señalamiento de que la construcción humana ha llegado a puntos desbordantes desde su intelecto, lo que ha generado nuevas visiones sobre sí y sobre todo lo que le rodea, deviniendo en tres aspectos centrales:
    A) Exceso de acontecimientos en la temporalidad contemporánea: cuando explica que en corto tiempo suceden exageradas cantidades de hechos que no pueden ser conocidos/aprehendidos por cada individuo, pero que aun así esta consciente de que suceden miles de hechos mientras respira y piensa sobre si mismo.
    B) Exceso de la espacialidad, en tanto a la reducción de los centros culturales generadores de visiones compartidas y globalizantes. Claramente, se genera invisibilidad para con muchas realidades que suceden fuera de dichos centros y nos quedamos con gran cantidad de espacios "vacíos", de los que no hay "productos" a reconocer.
    C) Exceso de individualidad; cuando nos enfocamos directamente en nuestro haber, ignorando la alteridad y no reconociendo al otro, como un otro existente que forma parte de mi entorno. Creo que esto se conecta directamente con el exceso de acontecimientos, porque de alguna forma no podemos manejar tal excesividad y nos hemos transformado en automatas perfectos al solo accionar frente a lo que nos compete de manera directa.

    En cuanto al no lugar, comprendo que todo espacio desprovisto de una relación humana, cultural, de comunicación y lazos simbólicos se convierte en un espacio vacío, que existe físicamente porque funciona como riel en nuestro transitar, pero no forma parte de nuestra realidad. Al no existir relaciones en un espacio/ tiempo necesario, para la experiencia desautomatizada de los individuos, será un no lugar.

    Hensbel Lameda.

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  49. Auge, nos habla de la historia, de lo importante que resulta para entender la modernidad la historia, sin embargo nos resalta a su vez que la historia en tiempo y espacio ha dejado de ser extensa, que es una historia más de momento, mas de situaciones, si bien en algún momento del texto el nos expone que nosotros vivimos en la historia mas no la hacemos, también nos dice que la historia se produce día a día, y que dado esta constante producción de historia, de conocimiento se complica la tarea para las ciencias de la vida social como el las llama, de llegar a un acuerdo de su objeto de estudio y que por consiguiente este objeto es cambiado de forma continua simultáneamente con los cambios que de la sociedad y la construcción de nueva historia de la sociedad
    Uno de los puntos más importantes que nos habla el autor es el tema de los excesos, de que hoy los seres que nos desarrollamos en las sociedad contemporáneas estamos rodados de excesos, exceso de conocimiento, de espacio de individualidad como nos lo dice él, estos excesos Auge dice que son punto clave cuando se quiere hablar de sobremodernidad.
    El exceso de individualidad es clave para entender todo el planteamiento de la sobremodernidad según este autor, la individualidad al referirse que todas y cada una de las acciones que hacemos son con pensamientos egoístas, únicos para nosotros, que desde nuestro punto de vista vemos, explicamos, analizamos e interpretamos la realidad, una realidad que consideramos como única y propia, nos adueñamos de esa realidad, sin detenernos analizar que formamos parte de un todo, de un fenómeno más grande que nosotros, que nos colectiviza en cada una de las acciones y representaciones que tenemos en nuestra vida diaria.
    Hoy día vivimos llenos de excesos no solo de individualidad si no de conocimientos generados por esas individualidades, cada quien produce conocimiento que pretende sea verídico y legitimo, basándonos en esto podemos decir que ¿vivimos en una época sobre moderna pero esta a su vez nos hace sobre reconocer la otredad?, no aun cuando cada quien produce o desea producir conocimiento en su pensamiento propio, cuando todos los que pertenecemos a esta sociedad llena de excesos y que por ser seres sociales estamos involucrados y envueltos en ellos producimos conocimiento creemos en nuestra concepción que tenemos la verdad en nuestras manos, que somos nosotros los conocedores de la verdad, que es nuestro aporte a la episteme las que deben legitimarse, no reconocemos el trabajo del otro, estamos excluyendo quizá aun mas al fenómeno de la otredad.
    El autor explica que existe una antropología que explica lo europeo y es dentro de ese estudio donde surge “el aquí y el nosotros”, porque esa antropología europea está limitada al análisis de lo que es cercano, solo se enfoca en estudiar lo que conoce y es en esta práctica donde nos desentendemos todos como individuos de estudiar aquello que no se identifica conmigo, lo excluimos, lo obviamos, lo dejamos en el afuera, lo clasificamos y catalogamos como lo otro.

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  50. 1er Comentario:

    Siguiendo la línea que marcaron los demás autores, sobretodo Boaventura de Sousa Santos en el que la temporalidad es parte clave y de cómo el presente debe ser extendido, en lugar de mantenerse mermado; supondría una revolución no solo científica sino estructural en la sociedad. A todo esto, Marc Augé nos indica a través de lo que propone en el libro, como el pasado es un elemento que no posee existencia alguna, o que si acaso éste existe, estaría contenido en el presente, ese pasado se puede ver reflejado a partir de lo cercano y el afuera, destacando lo cercano como lo que refleja nuestro ser, es el aquí y ahora, por su parte el afuera es todo lo contrario, es lo extraño a nosotros.

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    1. 2do Comentario:

      La sobremodernidad se podría explicar como una concepción totalmente distinta del mundo a la que estamos acostumbrados, y es que con ella las relaciones del ambiente cambian, se renuevan. Se podría plantear en esta teoría un presente en constante transformación, dejando al pasado y al futuro en un segundo plano. En pocas palabras, la sobremodernidad representa la rapidez con que se van constituyendo los distintos elementos que establecen la modernidad.

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  51. Kerelyn Landaeta14 nov 2014, 23:19:00

    Cuando Tocamos el tema de la modernidad, o en este caso de la sobremodernidad, se me hace imposible dejar de lado el hecho de que somos un país Colonizado, y que esta llamada “modernidad” nace en los países del centro, que a su vez se fue expandiendo por el resto del mundo, y nos fue llenando de cosas ¿innecesarias tal vez?... Primeramente hablando de ciencia que es lo que nos concierne. En la modernidad nacen las Ciencias Sociales y esa necesidad por entender y explicar los procesos que estaban ocurriendo en la época, pero nacen con un interés de por medio y esto no puede dejarse de lado. Los países del centro, no ven –y quizás nunca viviremos para presenciar que los mismos consideren a los países de la periferia como iguales- como semejantes a los países de la periferia. Por el contrario, somos los dominados y los oprimidos; dominados, porque vivimos bajo un sistema que es sojuzgado por ellos, y el cual se ha impuesto en los países de la periferia de forma consciente por parte de ellos, y un tanto inconsciente por parte de nosotros. Aceptamos- o al menos la mayoría lo hace- como cierto, o mejor dicho como “Verdad absoluta” todas las investigaciones provenientes de dichos países, incluso sustentamos nuestras investigaciones con teoría proveniente de los mismos. Se conforma como un sistema, una totalidad que funciona en base a intereses y que al fin y al cabo termina siendo todo “la misma cosa”.
    La sobremodernidad expuesta por Augé, no puedo verla de otro modo, sino como la gran cantidad de excesos que se viven en la actualidad. Y no hay mejor cuestión para ejemplificar que nuestras propias vidas cotidianas. Cada individuo posee sus prácticas y modos de hacer o de vivir en su vida cotidiana: Nelson se para todos los días a las 4:30 am para poder llegar a la Universidad a las 7:00 am y poder asistir a su clase de Sociología. Se despierta y lo primero que hace antes de pararse de la cama es revisar su teléfono, ingresa a Instagram y revisa las imágenes del inicio, la mayoría son de chicas mostrando su cuerpo, con la camisa que solo le tapa el busto, sacando la lengua y haciendo una seña con las manos que simbólicamente significa

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  52. Kerelyn Landaeta14 nov 2014, 23:20:00

    observa que estas imágenes tienen hasta más de 50 “me gusta”, por otro lado imágenes de personas con su mascota o de otra índole tienen si acaso 4 “me gusta” y se pregunta el ¿por qué?…hay otras de amigos en reuniones con tragos en la mano y sacando la lengua; un sinfín de imágenes que solo recalcan la individualidad de cada persona.
    Estas redes sociales son un “No lugar” tomando en cuenta lo explicado por Augé; es decir, son sitios virtuales con ausencia de cultura e historicidad, en los que las personas se creen “amos y señores del mundo” pues lo que buscan es llamar la atención de los otros haciéndose ver como “geniales” que tienen muchos amigos y que disfrutan mucho de la vida. Luego de hacer esto, Nelson se asea, y sale de su casa a tomar el bus que lo lleva a la universidad; siempre consigue una cola extremadamente larga, y la mayoría de las personas en ella revisan su celular o están escuchando música, ninguna entabla conversación con el que tiene detrás o delante. –Cada persona está “en su mundo”, no le interesa lo que sucede a su alrededor, al menos que este afecte su persona, de resto, hacen caso omiso- Después de una hora de estar parado esperando para subirse al bus, al fin logra hacerlo, se sienta y saca un libro para leer pero se le hace imposible por la música que tiene colocada a todo volumen el conductor, la persona que tiene al lado se queda mirando el libro y le pregunta “¿qué lees?” y él le responde “Bueno un libro que trata sobre la dominación de las masas a través de la publicidad, y como contrarrestarlo”, a lo que la otra persona exclama “¡¿y qué cambia eso?, de igual forma nos encanta que nos dominen!”. –Las personas hasta están conscientes de este fenómeno de la dominación por parte de los medios de comunicación, pero toman una postura de resignación y siguen como corderos o títeres reproduciendo el mismo sistema que los destruye- Nelson llega a la California, que es donde lo deja el bus, y su destino es la UCV.
    Entra a la estación del metro, y observa lo full que está la línea a la que se dirige, ve como las personas se empujan y se gritan y no hacen caso del otro para conseguir llegar a sus destinos, así que decide irse hasta palo verde para poder sentarse y que no lo aplasten o muera en el intento de llegar a su clase. Observa detalladamente cómo actúan las personas que se montan, cuando llega a la California ya no cabe ni una persona más en el vagón, e inclusive se siguen empujando y golpeando para poder entrar, entra una mujer embarazada y todos los que están sentados se hacen los dormidos o lo ignoran, pues no quieren ceder su puesto. El se para pues le parece indignante la situación y exclama ¡No es posible tanta falta de consideración!, a lo que un señor de aproximadamente 45 años le responde ¡¿y quién la mandó a tirar con un tipo sin carro?!... Esta historia narrada, es una simple invención, pero que realmente sucede en la vida real y que es bastante preocupante e indignante, el exceso de individualidad ha llegado al punto de que “No me importa el otro, con tal de que a mí no me afecte o me cohíba de lograr mis objetivos”, esto se ha convertido en una Jungla despiadada en la que todos luchan por objetivos distintos y no les importa dañar al otro. El uso de las redes sociales se ha vuelto netamente necesario para las personas, y puede observarse como andan locos en cualquier sitio buscando wifi para poder comunicarse con lo que están “lejos” pero no se dan cuenta que a la vez que hacen esto, pierden contacto con el que está cerca. No puedo dejar de lado a los centros comerciales,

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  53. Kerelyn Landaeta14 nov 2014, 23:21:00

    que a mi forma de ver es uno de los “No lugares” más dañinos. Las personas acuden al mismo para consumir, para gastar, se sienten libres y no se dan cuenta que están siendo más esclavos que nunca-esclavos de un sistema que los domina- Hasta se arreglan muy bien para asistir a los mismos, por el “qué dirán” del otro, incluso actúan de una manera distinta de lo que realmente son para “encajar”, parece más una obra de teatro…¡Ni hablar de la televisión y los programas que transmite! Eso sí que promueve la individualidad y el exceso. Por ejemplo las películas que pasan en Disney Channel, la típica: Una secundaria donde hay un grupo de chicos “populares” y otro grupo de “nerds” uno de los “nerds” quiere formar parte de los chicos populares porque quiere ser notado y está cansado de ser un “don nadie”, ¿es que acaso por ser una persona ya no es alguien?... Bueno, todas estas clases de películas y series nos venden la idea de que siempre habrá alguien mejor que tú, y que “el pez grande se come a los más chicos” y hay que competir por resaltar, ser el o la más bonita, y a su vez a la o al que le falta más materia gris en el cerebro. Promueven la superficialidad y la poca profundidad de pensamiento, ¡y así vivimos, en una sobremodernidad llena de excesos y banalidades la cual ha convertido a muchos en sus esclavos más fieles!

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  54. El planteamiento de Augé en la construcción de la sobremodernidad como una cuestión antropológica apunta en dos sentidos: el espacio y el tiempo. Para hacer explícito ambas cuestiones me valdré de los dos tipos de antropólogos descritos por Augé en un inicio. El antropólogo del aquí y del ahora vive el campo de investigación en carne propia y sobre su experiencia describe. Podemos inferir de ello que, la experiencia de la que nos habla es del presente que le aconteció a él como sujeto. En este sentido, el antropólogo del aquí y del ahora es contemporáneo de los acontecimientos que enuncia. Por otro lado, tenemos al antropólogo teórico, aquel que se vale de testimonios de antropólogos como el primero descrito o algún otra fuente confiable de información. Al este antropólogo realizar un ejercicio de doblaje de la realidad ubicada en el pasado a la que hace referencia, en palabras de Augé, “no es contemporáneo del acontecimiento que refiere (…), es contemporáneo de la enunciación y del enunciador” (p. 17). De este modo, la noción de contemporaneidad se encuentra desplazada en la medida de que el pasado es dinamizado, realizando movimientos rápidos para no volver, la historia de la humanidad pareciese estar atravesada por el papel que juega este antropólogo o cualquier otro, así como cualquier persona, tu o yo. Aun cuando el discurso elaborado por el primer tipo de antropólogo trate de dar cuentas de la realidad que vive o vivió, este discurso de su Yo, el Yo que habito ese espacio temporal, puede ver desplazado “los centros de interés”, incluso puede suceder que se pierdan direccionalidad los hechos relevantes, viéndose sustituidos por estos otro de segundo orden, un cambio de los “objetos empíricos o intelectuales”. La situación es la siguiente: en la medida en que el Yo-ego –que no escapa a los investigadores- ve su presente dinamizado, sobre cargado de acontecimientos, de ese mismo modo, concibe su papel, como agente constructor de realidad, vital; los individuos al sobre cargar de acontecimientos se vuelven sobre sí, se desmovilizan, pierden la identidad que los une con el resto, y aun así se conciben así mismos como la historia misma. Pareciera que las transformaciones y las revoluciones estuviesen ocurriendo constantemente en este cumulo de acontecimientos, en el marco temporal que biológicamente poseen unos y otros.
    Ahora bien, sobre la cuestión del espacio. El aquí europeo y el primitivo del afuera no es otra cosa que la otredad moderna encarna, produciendo visiones dicotómicas del mundo y de la vida misma. El aquí europeo, en este espacio temporal, con un cumulo de acontecimientos, donde mi papel es indispensable, se transforma en el centro semántico de mi visión geográfica del mundo, desde la cual explicare todo aquello que escape a estas líneas imaginarias que he diseñado. El primitivo del afuera es, precisamente, aquel otro humano que se haya en la zona fronteriza contraria a la mía propia. Es primitivo en la medida en que no está legitimado como europeo, es decir, como no-primitivo. Por lo tanto, este otro es diferente a mí. En la medida en que a este primitivo lo considere un igual, y reciba el trato de europeo, aun cuando haya colonizado sus prácticas adaptándolas a las mías, ahora nuestras, este primitivo dejara de serlo para ahora formar parte de los europeos. Augé describe como en la sobremodernidad el espacio semántico al que se ancle un sujeto genera dicotomías en la explicación, desde el principio moderno de la otredad, como es que este otro sujeto puede entablar un nosotros o un ellos, los otros. La individualidad es expresada en cuanto el sujeto se vea así mismo diferenciado del resto, por los elementos ya descritos, en la misma medida en que este sujeto, o aquellos otros, se vean sumados de una suerte de colectividad, de agrupamiento homogenizante de las subjetividades, de esa manera se construirá la totalidad.

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    1. La sobremodernidad no responde de la misma manera a la modernidad como lo hace la posmodernidad. No instaura una crítica sobre el fracaso o no de un proyecto civilizatorio, o la caída de un modo de producción. La sobremodernidad describe con una base antropológica las condiciones en las que se da la actividad humana posterior al arribo de la modernidad. De esta manera, es el positivo que se opone a lo negativo al no afrontar debates como el derrumbamiento de la idea de progreso, de las relaciones centro-periferia, o inclusive el papel de la disciplina que le da nacimiento, como una disciplina colonizadora. El exceso de acontecimientos, previamente reseñado en la primera intervención, presenta un conjunto de particularidades. En los no-lugares, entiéndase aquellos lugares vaciados de contenido histórico y político, desprovistos de identidad, que fungen de lugares transitorios, para llegar a…, esto no-lugares que se presentan material y semánticamente se sobre cargan de acontecimientos en cuanto las individualidades se desparraman sobre sí mismas. El tiempo se presenta relativizado en el ensimismamiento del Yo que parece trascender a su época y asi mismo. Las acciones y los hechos ya no están determinados por totalidades y colectividades, son las singularidades y los particulares los que determinan la construcción de la realidad pluricéntrica y mundializada. En la desaparición de las identidades colectivas y el reinado de las individualidades en estos no-lugares, cada vez más extendidos a los espacios comunes, las luchas se vacían de la misma manera de un contenido histórico y de una identidad, el sujeto político es un consumidor de los vicios del mundo, y el mayor de ellos, su propia existencia como producto y obra de arte.

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  55. 2do comentario:


    Auge plantea la sobremodernidad como una forma de encantamiento y resistencia a lo negativo de la postmodernidad, es decir como una manera de dar sentido por parte de los humanos a l mundo de guerras y hambre que trajo la modernidad, la sobremodernidad es buscar bálsamo dentro de lo mismo que genera la angustia, es decir al haber tantos acontecimientos, al expandir tanto los sucesos en nuestra contemporaneidad, nos recogemos y actuamos al inverso y nos refugiamos en nuestra historia personal.


    El hecho de que nuestro mundo se expanda y se convierta todo en excesos ha generado que nosotros nos rebelemos ante ello, la modernidad que empezó queriendo y luchando por los valores universales, con nosotros queriendo y anhelando la ciudadanía universal han terminado desencantada y por ello ya no nos interesa lo político, es decir el lugar común de debate, de luchas; nos recogemos hacia nosotros y nos movemos hacia el no lugar, luchamos ahora individualmente por tener derecho a él.


    Auge plantea que él no lugar por excelencia es el aeropuerto, un espacio de tránsito, además cumple con las características de todo no lugar “…, no crea ni identidad singular ni relación, sino soledad y similitud” no se puede ser masa en el no lugar, de hecho el individuo paga por la individualización con el control de su identidad, es decir damos nuestro nuestra identidad con el fin de que luego pasemos ser solo una cifra, buscamos el anonimato pero debemos firmar un contrato, Auge plantea que el boleto de avión es una forma de firmar el contrato, cuando lo compramos y mostramos estamos diciendo y asumiendo que estamos de acuerdo con las normas de este no lugar, pues él no lugar siempre da normas, siempre está allí demandando; pareciera que aceptamos sus demandas solo para poder replegarnos en nuestra individualidad, para tener derecho a solo nosotros, para olvidarnos del afuera que nos genera tanta angustia por sus excesos.

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  56. 1er Comentario

    Auge plantea que la antropología es en esencia una ciencia contemporánea, en este sentido posee un lugar de enunciación el cual es el “Aquí” y el un tiempo el “Ahora” este posicionamiento o lugar de enunciación lo toma de la modernidad por ser ella un producto de esta, el “Aquí” es el europeo occidental y adquiere sentido ante un afuera lejano antes llamado colonial y ahora subdesarrollado creando una oposición entre estos lugares es decir el aquí europeo el afuera colonial. La antropología al hacer esto elabora la construcción del “Otro” se convierte como plantea Auge en la ciencia de todos los “otros” pues ella es el nosotros.


    La antropología, plantea Auge, como ciencia social está interesada en el pasado pero no como lo hace el historiador, el cual viaja en el tiempo, si no que se interesa por observar el pasado en el presente es decir en estudiar como los miembros de una tribu reinterpretan, viven y reconstruyen su pasado, de esa manera utiliza datos del presente que corresponden al pasado.


    Luego de todas estas consideraciones Auge reconoce que la antropología parece haberse movido de estudiar a los otros para estudiar al nosotros y plantea que aunque muchos trazan el fin de la antropología el siglo XXI es un siglo plenamente antropológico y que este movimiento en el lugar de enunciación no se debe a la antropología sino a nuestra contemporaneidad que se ha expandido y convertido en excesos obligando el repliegue de la antropología, al igual que ha generado el repliegue del individuo.

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  57. Marc Augé nos lleva a plantearnos una interrogante ¿qué es lo que estamos viviendo actualmente los seres humanos?, Esta pregunta se la hace ya que estamos cargados de nuevos espacios los cuales el denominará como "no lugares", éstos “no lugares” están cargados de excesos en los cuales no hacemos historia, son lugares que transitamos en el presente pero que al mismo tiempo son un pasado, pero los cargamos de sentido como si fuesen históricos, no solo de un sentido colectivo sino de uno individual, cada persona vive sus excesos y los convierte en verdad desde su propio plano de vida, es muy similar a la postura planteada por Foucault con la idea del pensamiento del afuera, ya que el otro es diferente a mí y yo busco que lo sea, ya que cada persona es por así decirlo un mundo que vive el presente sin ser consiente de su lugar en el espacio y tiempo. Siendo estos los tres tipos de excesos mencionados por Augé tiempo, espacio y ego, cada uno con sus respectivas características formando así la categoría “sobremodernidad”, que se nos presenta como una nueva forma de explicar porque vivimos un cambio que no es moderno, vivimos en un espacio transitorio en el cual el pasado no existe, está inmerso en el presente y a su vez esté presente se nos da de una manera extendida, llevándonos a no pensar en un futuro; siendo esta la analogía del “aquí y el ahora” no como fatalidad sino como reflexión al cambio que hemos hecho en nuestro estilo de vida, ya que actualmente no vivimos lugares sino “no lugares” que han absorbido nuestra historia.

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  58. La temporalidad: el pasado en el presente, la contemporaneidad / acontecimientos - transformaciones - revoluciones - historia
    La espacialidad: el aquí europeo y la colonialidad / el primitivismo del afuera
    El otro (la diferencia), el igual, el nosotros. La individualidad y la totalidad



    Con la clara idea o noción de saber que no sonara nada profundo. Todos estos elementos son parte de la sobremodernidad y su dicotómica relación el cómo dentro de los espacios antropológicos hay especies de reglas o constructos que evitan que el ser se desligue totalmente del otro, que construye la frase “tenemos más en común que lo que nos diferencia” y los No lugares, los espacios de subjetividad meramente individual y efímera en la que día a día nos sumimos más. La desidia a veces no nos deja ver más allá de nuestra nariz y pensamos que el sol se esconde y sale alrededor de nosotros, nuestra felicidad hace el que mundo sea mejor, y nuestra tristeza que ya nada valga la pena. De ser realmente así, el mundo hubiese explotado de depresión. Ahora bien cómo enfocarnos en la inclusión de la subjetividad en la nuevas ciencias sociales, esa que ayude a la construcción del nosotros antes que el yo, de lo universal y no de lo nacional, de mi cultura, sobre la tuya, y “el fin justifica los medios” . Quizás logrando crear grises, entra esta dualidad blanca y negra, dejar de culpar al pasado o de soñar el futuro y construyendo un presente, pero un presente, donde el fin del mundo es nuestra propia muerte, sino en la que dejamos un “algo” entre nosotros, todos para que las generaciones futuras, logran continuar o iniciar una nueva obra, pero que no partan desde la desesperanza que el fin es eminente.

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  59. La sobremodernidad como el positivo que se opone a lo negativo de la postmodernidad; como exceso de acontecimientos en la temporalidad contemporánea; como exceso de especialidad; y como exceso de individualidad, de singularidades.El no lugar y la política
    La sobremodernidad y sus 3 excesos
    De espacio: el encogimiento del planeta, el acercamiento de las distancias, somos accesibles casi las 24 horas del día, por cualquier persona del mundo (siempre que tenga tu número, email, whatsapp, etc…)
    Del individuo: individualizamos los destinos, el a donde vamos y que queremos
    Del tiempo: la aceleración de la historia (pese a que lo que sucede en los No lugares no se toma como historia antropológicamente, en tiempo real, del individuo construye parte de su historia, historia que toma como principal, y como su vida, es corta y rápida , la historia se multiplica como tantos individuos hay.
    Bajo esta sobremodernidad cada persona es un “mundo”, donde la gente busca el reconocimiento del otro para así poder forjar su identidad, pero para eso es necesario las relaciones, el estar en un entramad de relaciones más complejas, colectivas, dándonos así una identidad con un espacio y tiempo, es decir dentro de un Lugar. Pero la sensación histórica no se puede controlar, y caemos en un dominio político casi total pues terminamos inmersos en la ideología del presente; porque el pasado se va muy rápidamente, es una pérdida de tiempo (pues, ya paso) y el futuro no se imagina y el presente está siempre cambiando.

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  60. Comentario #1

    Auge inicia su obra hablando sobre la antropología, pero de una antropología del aquí y el ahora.
    Nos habla de que el etnólogo en ejercicio o en el campo, se encuentra en alguna parte (su aquí del momento) y describe lo que observa o lo que oye en ese mismo momento, pero de eso que el describe quizás dudemos de su calidad de observación. El etnólogo fabrica un universo significante, mediante la exploración rápida de investigaciones, o como historiador, consultando los documentos utilizables. Intenta saber, por su experiencia y por la de los demás, de quien está hablando o tratando de conocer.
    Mientras que el antropólogo teórico recurre a otros testimonios y a otros ámbitos diferentes al suyo, ya que tiene acceso a testimonios de etnólogos, no a fuentes indirectas que él se esforzaría por interpretar. La investigación antropológica, trata la cuestión del otro, pero de todos los otros como lo son el otro exótico que se define con respecto a un “nosotros” que se supone como un idéntico, Auge da como ejemplo “nosotros franceses, europeos, occidentales” lo pone como una característica común para los individuos; el otro étnico o cultural que se define con respecto a un conjunto de otros que se suponen idénticos; el otro social que instituye un sistema de diferencias de términos familiares, políticos, económicos, etc. Y por último el otro íntimo, el cual habla sobre que la individualidad absoluta es impensable, debido a que la transmisión hereditaria, la herencia, el parecido, la influencia, etc., hace que pueda aprehenderse una alteridad complementaria y constitutiva de toda individualidad.
    La transformación de los hechos sociales, hace que la antropología se aleje de los terrenos exóticos y se vuelva hacia los horizontes más familiares, debido a que conlleva a una reflexión renovada y metódica sobre la categoría de la alteridad.
    La historia, hace que comprendamos como aquellos hechos históricos como lo son las guerras, revoluciones, etc., hacen que la sociedad cambie constantemente, debido a que estos sucesos hacen que las personas despiertes o cambien su manera de vivir o convivir en una sociedad.

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  61. Comentario #2

    Auge nos habla de 3 transformaciones que tienen que ver con la sobremodernidad las cuales son:
    1. El tiempo: nos habla de la percepción que tenemos del tiempo y del uso que hacemos de él. Debido a que para un cierto número de intelectuales, el tiempo ya no es hoy un principio de inteligibilidad, debido a que las revoluciones, guerras, etc., hacen que las sociedades lleguen al punto de cambiar sus ideales y hechos, ya que estas las impulsan a despertar o cambiar su modo de vivir.; para la sobremodernidad la dificultad de pensar el tiempo se debe a la superabundancia de acontecimientos del mundo contemporáneo, no al derrumbe de una idea de progresó que desde hace tiempo está deteriorada
    2. Espacio: como la sobremodernidad nos habla de los excesos, se puede decir que el espacio es aquel sitio donde convivimos y creamos una historia, pero como la supermodernidad no tiene las medidas exactas de aquel espacio en que creemos vivir, no comprendemos aun o no vemos aun el mundo en que vivimos. Ya que se puede decir que el espacio muchas veces es donde vivimos un presente y ya; ejemplo los viajes de negocio, se vivió allí en un momento pero nos sentimos vacíos debido a que no creamos una historia, o no nos sentimos identificados con ese lugar.
    3. Individualidad o ego: esta se puede decir con ejemplos en las redes sociales, debido a que cuando publicamos en ciertas paginas online, solo demostramos quienes somos o que queremos aparentar, todo con el fin de crear un estatus o popularidad, ante las demás personas. Ejemplo publicamos la foto de la comida que sirven en un restaurant lujoso, publicamos fotos con personas reconocidas, etc., todo con el fin de tener más me gusta o más comentario en esa foto.

    Del no lugar se puede decir que mientras nosotros viajamos o nos trasladamos en una avenida, autopista, etc., no creamos una historia, debido a que solo somos conocidos por un número, por una tarjeta de crédito o quizás no somos conocidos, sino que vivimos un presente allí sin dejar huella o rastro, sin dejar algún acontecimiento. O como dice Auge el espacio del no lugar no crea ni identidad singular ni relación, sino soledad y similitud.

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